'En algún sitio algo increíble espera ser descubierto'. Son palabras que algún día pronunció el astrónomo y divulgador científico estadounidense Carl Sagan. Eso es precisamente lo que ha pensado un grupo de investigadores extremeños ubicados en la margen de la carretera Ex-100, junto a la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Extremadura en Badajoz. Se trata del Instituto Agroalimentario de Extremadura (Intaex), que ha registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas una nueva crema de queso con propiedades cardiosaludables.
Se trata de una idea que se ha madurado como resultado de un conjunto de proyectos. De ellos destacado el de 'Obtención de alimentos mínimamente procesados y saludables', financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Lo que más ha llamado la atención de esta crema es su «bajo contenido en colesterol y rica en grasas insaturadas. Además tiene una textura muy agradable», destaca uno de los investigadores del área de lácteos de Intaex, Rafael Tabla.
De momento, este manjar extremeño no se puede encontrar en los comercios. Por ahora, está viajando por las principales ferias de muestras nacionales e internacionales. También los laboratorios se convierten en otro tipo de circuito interno para seguir mejorando sus características. «No es el propósito del centro de investigación lucrarse con el trabajo que en Intaex se realiza», afirma Tabla.
En un principio, el profano puede confundir esta crema con algunas tortas que existen en el mercado, porque su color, sabor y textura son similares. «Sería un fraude equipararlas», subraya.
Las imitaciones nunca son sinónimo de éxito a largo plazo, sí lo son las particularidades y la diferenciación con respecto a aquello que se parecen a ti.
Diseñar mejoras en sistemas de gestión que ya existen, e introducir ciertas diferencias para mejorarlos son algunos de los objetivos prioritarios que Intaex persigue.
Investigación
La investigación comenzó hace seis años, aunque los trabajos concretos han sido más cortos, doce meses. «Es un proceso largo que comenzó en 2006, cuando comenzamos a tratar con quesos para transferir esa tecnología a la industria extremeña». Se trata de un producto novedoso con una esencia diferente al resto. «Las cremas de queso actuales no son cardiosaludables», declara Talla.
No se han realizado estudios clínicos que demuestren que una persona que tome esta crema de queso pueda obtener unas mejoras saludables visibles.
«Están pensadas a largo plazo cuando la industria se decida a fabricar», incide. Su componente graso no tiene las características que puede tener la grasa animal, porque se ha enriquecido el producto con aceites vegetales cardiosaludables, como el aceite de oliva o el aceite de nuez. Una empresa ya se ha interesado por la crema de queso, cuya patente se encuentra de momento en manos de la Junta de Extremadura.