Extremadura pasa el corte final para aspirar a la declaración de Patrimonio de la Humanidad con su candidatura de 'paisaje mediterráneo' en la que se incluyen el Parque Nacional de Monfragüe y los conjuntos históricos de Plasencia y Trujillo. El Gobierno central concedió ayer el visto bueno a la propuesta liderada por la Junta, elegida sobre otro medio centenar que había en España, y ahora trasladará el expediente a la Unesco, quien tiene la última palabra. El organismo de la ONU decidirá sobre la declaración de Patrimonio de la Humanidad para la triple oferta extremeña entre mayo y junio de 2012.
«Hemos trabajado bien y, sinceramente, me hubiera extrañado lo contrario», confiesa el profesor Javier Pizarro, uno de los componentes del grupo de trabajo sobre la candidatura de Monfragüe-Plasencia-Trujillo. «La fortaleza de la candidatura es innegable, entre otras cosas por el paisaje mixto que presenta y porque refleja como nadie la perfecta interacción entre hombre y naturaleza, singularmente reflejada en el Parque Nacional», concluye el doctor en Historia del Arte.
«Es una noticia extraordinaria y espero que la Unesco reconozca los valores ambientales y culturales de tres espacios en los que se liga el desarrollo del territorio al desarrollo social, de la cultura tradicional y medioambiental. Monfragüe es un símbolo», recalca Jesús Garzón, el hombre que contribuyó decisivamente a que en la década de 1970 no se convirtiera el parque en una papelera impidiendo la plantación masiva de eucaliptos.
«El esfuerzo ha merecido la pena y aún puede tener más premio con la declaración de la Unesco», insiste Garzón sobre el ahora Parque Nacional de Monfragüe, que también es Reserva de la Biosfera. Esa mancha verde extremeña, paradigma de la dehesa y la que viven más de 300 especies de vertebrados, ocupa 18.118 hectáreas aunque la superficie total de la zona de protección llega a las 116.160 hectáreas.
Proceso
Lo que hizo ayer el Ministerio de Cultural fue aprobar como candidatura española ante la Unesco la que presenta Extremadura. La Junta sigue ahora en la elaboración del expediente que se entregará a Cultura en septiembre para su estudio, análisis y presentación en la Unesco en febrero de 2011. A partir de entonces, el organismo internacional enviará examinadores para verificar sus bondades y calidades.
El momento final de este proceso administrativo llegará entre mayo y junio de 2012, cuando se celebre la Asamblea General de la Unesco en París y se decida, finalmente, sobre la distinción o no de Patrimonio de la Humanidad.
Si la candidatura 'Plasencia-Monfragüe-Trujillo: Paisaje Mediterráneo' es elegida por la Unesco, formará parte del selecto conjunto de bienes extremeños que ya son Patrimonio de la Humanidad en el que están la Ciudad Vieja de Cáceres, el Conjunto Arqueológico de Mérida y el Monasterio Real de Santa María de Guadalupe.