El nuevo proyecto placentino ya está en marcha con la entrada en la presidencia de José Manuel Álvarez Hernández y servirá para comenzar un ciclo nuevo partiendo desde la base. Álvarez, que anteriormente había sido directivo y presidente de la Fundación Deportiva Baloncesto Plasencia Ambroz, ha prometido un control exhaustivo de gestión. «Porque nos movemos en un contexto económico difícil».
La labor que tendrá que realizar no será nada fácil, pero ha prometido el máximo esfuerzo. «Se buscarán recursos de una manera distinta a la que se venía haciendo, siempre contando con la valía de todas las personas que componen la junta directiva. El modelo de trabajo que quiero implantar será totalmente innovador, con un organigrama estructurado y distintas áreas de trabajo, donde cada uno tendrá que desarrollar su función en una parcela concreta. Está claro que todos tendremos que remar en una misma dirección y arrimar el hombro porque la situación económica actual nos va a exigir mucha dedicación y trabajo, así como rigor en la planificación y llevar a cabo un control exhaustivo en la gestión. Los momentos son complicados, con recortes de un sitio y de otro, por eso nuestra nueva misión está encaminada en acercar nuevos colaboradores que hasta ahora no habían pasado por nuestra casa», explica Álvarez.
«En la confección del próximo plantel primará lo económico sobre lo deportivo, aunque las acciones están encaminadas para formar un equipo de garantías, eso sí, con ajustes obligados por la crisis. El primer paso será dar a conocer el nombre del entrenador. La persona designada deber ser capaz de asumir el modelo que queremos implantar, con los recursos económicos que disponemos en este momento. En ese sentido, Rafa Gomariz es un tipo que nos gusta porque ha demostrado ser un magnífico entrenador que se ha sabido adaptar a las circunstancias, con una capacidad de trabajo enorme en situaciones complicadas, pero es algo que aún no tenemos decidido porque ni siquiera nos ha dado tiempo ha abordarlo».