El alma mater de la oenegé 'Extremayuda', el ginecólogo Damián Gallego, ha llamado a las puertas de un grupo de trujillanos para que colabore a poner en marcha dos proyectos en la ciudad hermana de Trujillo, en Perú. Las puertas de ese colectivo han sido abiertas de par en par a esta organización. En primer lugar, ha decidido ayudar económicamente de forma particular. Además, han creado un grupo de trabajo para llevar a cabo, de una forma conjunta, distintas iniciativas.
Así se acordó en una reunión que mantuvo, el pasado miércoles, Gallego con personas de diferentes sectores, como empresarios, un director de una entidad bancaria, docentes, arquitectos, así como representantes de colectivos de la ciudad, entre otros. La idea es que, con el trabajo de todos, «acudamos a diferentes instituciones, organizaciones y entidades de la ciudad para sacar el máximo dinero posible» para proyectos solidarios, señala una de las responsables de esta formación, Carmen Plaza.
En ese primer encuentro, se dieron ideas para llevar a cabo, como realizar algún espectáculo benéfico, hacer charlas de sensibilización en los colegios en el próximo curso y, como no, solicitar la ayuda a distintos organismos. Sin embargo, Plaza matiza que esas iniciativas, poco a poco, se irán perfilando. Para ello, dentro de 15 o 20 días, ese grupo de trabajo se volverá a reunir para detallar algunas de de ellas.
Damián Gallego recuerda que 'Extremayuda' es una asociación con el objetivo de «trabajar para que los más necesitados disfruten de derechos tan básicos como alimentación, sanidad y educación». Con este objetivo, el dinero que se recaude en la ciudad servirá a ayudar a zonas muy deprimidas de la ciudad peruana de Trujillo, con la realización de proyectos.
Iniciativas
Uno de ellos se trata de la creación de un hospital infantil en el 'Alto Trujillo', una zona que tiene 125.000 personas. En este lugar, no hay agua, ni electricidad y tiene una alta mortalidad infantil. Junto a esta iniciativa, 'Extremayuda' ya ha puesto en marcha un programa de beca-salarios. Se trata de aportar 60 euros al mes a las familias humildes que se comprometan a que sus hijos sólo empleen su tiempo en estudiar. Damían Gallego justifica este proyecto porque asegura que hay muchos jóvenes de familias pobres que se dedican a buscarse la vida para llevar algo de dinero al hogar. La intención es que esas becas, poco a poco, aumenten para ayudar a más estudiantes peruanos. Con la cuantía entregada, pueden salir de la pobreza.
El dinero que recauda la organización se canaliza a través del obispo de aquella zona, de origen extremeño, Javier Travieso. «Se aprovecha al máximo lo que va allí», detalla. La oenegé cuenta con 200 socios. Gallego espera que esos colaboradores aumenten con el grupo de trabajo que se acaba de crear.