A la una menos cuarto de la tarde y por iniciativa propia la delegada del Gobierno en Extremadura compareció ayer ante los medios de comunicación para «dar la cara». Carmen Pereira quiso defenderse personalmente de las acusaciones del secretario general del PP extremeño, Fernando Manzano, de utilizar a la Guardia Civil para «uso doméstico» al enviarles a buscar las llaves de su casa.
«Voy a dar todas las explicaciones que ustedes quieran porque no tengo nada de qué avergonzarme. Si algo me ha caracterizado durante mi actividad política es la austeridad y la utilización de recursos públicos con bastante escasez. Todos saben que vivo en mi propia casa, porque me parecía un exceso tener que amueblar las dependencias de la Delegación del Gobierno. En el uso del coche oficial soy también bastante racional y lo utilizo bastante poco. Me gusta más el de San Fernando y por eso voy a muchos sitios andando. Intento, también, utilizar poco a las personas en mi propio provecho personal. Otros defectos puedo tener, pero ese no», resumió Carmen Pereira, que estaba visiblemente afectada por la situación.
La delegada explicó su versión de los hechos. Comentó que el pasado 30 de mayo, después de asistir a los actos del día de las Fuerzas Armadas, se quedó sin llaves de su casa por lo que se fue, con la misma ropa y los mismos zapatos, según especificó, a Mérida para asistir a un encuentro celebrado con motivo de la cumbre de ministros de Agricultura. «No tenía tiempo para llamar al cerrajero. Así que, como cualquier otro ciudadano, que cuando suceden estas situaciones acude a la Policía Local o a los bomberos, yo también recurrí a la Guardia Civil. Ellos me ayudaron a localizar a la única persona que tenía otra copia de las llaves de mi casa, que yo misma recogí cuando volví de la capital extremeña. Si hubiese sabido dónde vivía, hubiera ido a recogerlas personalmente con mi propio coche», argumentó Pereira.
Al parecer, la persona a la que los agentes buscaban, es la señora que ayuda a la delegada con las tareas domésticas, que vive en Sagrajas. A través de la alcaldesa pedánea del Partido Popular, Emilia Da Silva, consiguieron encontrar el domicilio de la asistenta que les facilitó la copia de las llaves.
«Creo que no tengo que pedirle perdón a la Guardia Civil por la ayuda que me prestaron. Sí quiero agradecerles muchísimo las tareas que hacen todos los días en auxilio de los ciudadanos», argumentó la representante del Gobierno en la región en respuesta a las críticas del Partido Popular, que ha pedido su cese «fulminante».
Juego político
Para Pereira, la persona que ha hecho trascender los hechos, dados a conocer a nivel nacional por la Cadena Cope, buscaba dañar su imagen. Subrayó que es consciente de que este tipo de estrategias forman parte del juego político.
«Si lo que yo hice fue un uso indebido, me gustaría recordar el verano en el que hubo una operación importante para buscar una moto particular, que puso en peligro no sólo las dotaciones policiales, sino también a los ciudadanos de Badajoz», recordó la delegada en una clara alusión al suceso que tuvo lugar el pasado agosto, cuando el por entonces teniente de alcalde, José Antonio Monago, movilizó cinco dotaciones de Policía Local y Nacional para intentar detener a los autores del robo de su moto.