No pudo pegar primero el Cáceres 2016 en el inicio del playoff con el Autocid Ford Burgos. Los extremeños cayeron derrotados en el partido que inauguraba la serie por 82-78 y tendrán que esperar a mañana domingo para tratar de conseguir una victoria que les de la ventaja de campo la próxima semana en el Multiusos.
La excepcional actuación del americano Chris Hernández (25 puntos y 31 de valoración) en los locales, y la aparición sólo esporádica de los mejores talentos del Cáceres 2016, impidieron abrir la eliminatoria con una victoria. La gran remontada extremeña en los primeros minutos del último cuarto, que les llevó a colocarse a un solo punto después de llegar a ir perdiendo de 18, no terminó de cuajar y el Burgos se pone 1-0 y se quita de encima varias toneladas de presión.
El partido comenzó bastante igualado y con una tensión tremenda entre ambos conjuntos. El Polideportivo El Plantío finalmente no se llenó del todo, pero poco le faltó, y allá en el fondo donde atacaba el Cáceres animaban varias decenas de extremeños con camisetas y banderas verdinegras. Sin embargo el conjunto de Aranzana se encontró en el primer cuarto con dos enemigos no demasiado imprevistos. Por un lado, los árbitros no querían complicarse la vida y remaron a favor de corriente, es decir, de lo que marcaba la grada burgalesa. Por otro, un prodigioso Chris Hernández, enchufadísimo, que acabó el cuarto con 14 puntos y siendo el artífice de que la ventaja de los locales no dejase de crecer en el marcador.
Mientras tanto en el Cáceres nada o casi nada funcionaba como debía. Los hombres interiores no acreditaban su superioridad en centímetros, Francis Sánchez no estaba nada fino en el lanzamiento exterior y Carlos Cherry no era el que conocemos del Multiusos.
A grandes males grandes remedios, y Gustavo Aranzana tiró de banquillo en busca de una combinación que lograse plantar cara a un Burgos que se marchaba. Con todo, el primer cuarto terminó 28-18, y las sensaciones no eran buenas.
La situación pareció mejorar algo en el inicio de la segunda parte. Casadevall sentó a Chris Hernández y el juego ofensivo de Burgos se resintió sobremanera, al menos en los primeros minutos, cuando, si bien el Cáceres apenas era capaz de arañar algo en la desventaja, al menos se mantenía en el partido. La primera canasta de campo de Francis no llegó hasta tres minutos antes del descanso, muy mala noticia porque los extremeños necesitaban más que nunca de su mágica muñeca.
Las cosas se complicaron cuando, tras varias pérdidas consecutivas por parte visitante, el Autocid llegó a verse 18 puntos arriba y con posibilidad de superar los 20 de ventaja, pero un triple a la desesperada de Perico Sala a dos segundos de bocinazo redujo la distancia a 15 (50-15), una renta psicológicamente mucho más remontable. En este segundo cuarto reapareció el griego Gio Dedas tras un mes y medio lesionado, y Carlos Cherry, rehecho, era ya en ese momento el máximo anotador del Cáceres con 12 puntos. Mientras, el MVP de la fase regular de Burgos, Zach Morley, se quedaba con tan solo dos puntos y cargado de faltas.
Un muy buen inicio de la segunda mitad permitió a los extremeños acercarse a 10 punos (52-42) con un nuevo triple de Francis Sánchez. Era una distancia que permitía soñar, y el sueño de la remontada podría haberse convertido en realidad ya en el tercer cuarto a poco que el Cáceres hubiera aprovechado en ataque el buen trabajo defensivo, que por momentos casi 'secó' a los hombres de Casadevall, pero por culpa de varios despistes y perdidas de balón apenas eran capaces de reducir la difencia que marcaba el electrónico, siempre oscilando entre los 10 y los 15 puntos (60-47 a 4 minutos del final del cuarto).
La barrera de los diez puntos parecía un muro infranqueable para los extremeños, que trataban de superarla para llevar los nervios, por primera vez en el partido, a la grada y al equipo burgales. El empuje de Xavi Forcada, una 'joya' que se va puliendo cada vez más en las filas del Cáceres, lo logró a un minuto de terminar el cuarto (65-57). Otro triple más de Francis Sánchez dejó el partido abierto (66-60) con los últimos diez minutos aún por jugarse. Todo era posible.
El delirio llegó a ese fondo verdinegro de El Plantío cuando de nuevo Forcada, y de nuevo Francis, colocaron al Cáceres a un solo punto (66-65) con ocho minutos por delante. Morley, Hernández y Blair, con aciertos consecutivos, devolvieron los siete de ventaja a los locales (72-65). El intercambio de canastas amenzaba a más de un corazón en ambas aficiones. La presión ambiental era ensodercederora porque la gente tenía muy claro todo lo que estaba en juego y, lejos de callarse con la remontada del Cáceres, se vino arriba en apoyo de los suyos.
Desde luego fue un mal momento para que reapareciera Chris Hernández después de dos cuartos de letargo. Él solito, siempre dirigiendo y controlando a la perfección los tiempos, y a veces también anotando, colocó a su equipo otra vez ocho arriba (79-71), pero esta vez con sólo dos minutos por jugarse. Con 82-73 se entró en el último minuto. Kaspars y Naymick estaban eliminados por cinco faltas, y el Burgos veía cómo la victoria ya no se le escapaba. El primer encuentro de la serie terminó con derrota del Cáceres por 82-78 y el público de El Plantío entregado a los suyos.
La delegación cacereña permanece hoy en Burgos preparando el segundo en cuentro de la eliminatoria, mañana domingo también en El Plantío, en el cual se puede decidir una buena parte de este playoff, que de momento no ha hecho más que empezar.