Al otro lado del teléfono, Carlos Goñi responde a las preguntas en los mismos términos a que nos tiene acostumbrados el líder de 'Revólver' cuando canta: defendiendo la capacidad humana de comportarse sin traicionar los dictados del corazón. El cantante ha huido siempre de las masas para buscar un público reflexivo y tan romántico como seguidor de los más puros ritmos rockeros. En Badajoz actuará el 24 de abril, a las 21 horas, en el Teatro López de Ayala.
-¿Cómo se lleva todo tras tanto tiempo de gira, casi dos años con '21 gramos'? ¿Se puede prolongar mucho más o están preparando otra cosa?
-Siempre hago una parte de gira en verano y otra en invierno. La de invierno comienza en octubre y suele acabar en mayo. Lo que pasa es que este año la vamos a cerrar en julio.
-El nombre de '21 gramos' se refiere a la conocida película pero no sé exactamente..
-No, no, no... No se refiere a la película, se refiere al experimente que se hizo... Tampoco se refiere a eso... Es un título genérico porque 21 gramos es como decir lo que pesa el alma, pero ¡vamos a ver si el alma pesa o si siquiera existe!. Este disco es el único álbum que he hecho en mi vida en el cual no hay historia, sino que está todo basado en reflexiones; por eso quería ponerle un título que fuese un poco más etéreo que lo que venía acostumbrando en todos los álbumes. Escribiendo un día tonterías como, por ejemplo, cuanto mide un abrazo o cuanto pesa un beso y cosas por el estilo me vino a la memoria lo del peso del alma y la película, que además había visto mil veces, aunque nunca había caído en ello de esta manera tan rotunda. Lo que hizo Iñárritu fue un poco lo mismo, que es algo muy romántico.
-No sé si me equivoco pero pienso que siempre ha querido hacer un rock con alma.
-Sí. Yo esto me lo planteo como todo y soy extremadamente pasional para cualquier cosa. Yo no utilizo el oficio para hacer las cosas. El oficio es lo que empleas para canalizar las sensaciones. Pero éstas tienen que estar primero.
-A estas alturas de carrera ¿ha conseguido lo que quería? En alguna letra ha hablado de la necesaria fidelidad a uno mismo. Me imagino que eso le ha costado determinadas cosas y no sé si está satisfecho con el resultado.
-Absolutamente. Pagas un precio, pero en este sentido soy afortunado y pienso que la vida me ha tratado muy bien. Me ha dejado crecer y me permitido hacer lo que más me gusta en el mundo. Ya hace muchos años que vivo este sueño. No es lógico que en este país un proyecto, al cabo de veinte años, goce de la salud que gracias a Dios tiene 'Revólver'. He hecho lo que he creído oportuno y lo que me ha dictado el corazón en cada momento. Y hasta aquí hemos llegado. Imaginando que haya llegado a algún sitio es mucho más lejos de lo que jamás llegué a pensar.
-Nada más publicar HOY en su edición digital la noticia de que venía, el comentario de un lector glosaba la calidad de los director de 'Revólver'. ¿Se impuso eso desde siempre o responde al deseo de los cantantes en estos momentos de trabajar en directo con el público quizá como respuesta a la crisis de la industria?
-Jamás lo he hecho así. Lo único que 'Revólver' ha tenido hasta ahora son unos directos formidables en los que me planteo cada concierto como si fuera el primero y el último desde hace veinte años. Gracias a Dios vengo haciendo más de ochenta conciertos anuales que es lo que más me gusta en el mundo y creo que lo mucho o poco que haya podido crecer 'Revólver' ha sido en base a los directos. Hay gente que sale continuamente en televisión y son capaces de cautivar a cinco millones de personas de una tacada a las dos y media de la tarde. Yo para cautivar tengo que hacerme uno a uno todos los pueblos y ciudades de este país y cautivarlos de mil en mil. He de reconocer que la crisis, a nivel de conciertos, a mí no me ha afectado en demasía. He seguido haciendo muchos y pensábamos acabar la gira en mayo pero lo hacemos en julio. En realidad estamos haciendo los mismos conciertos de siempre, es decir, muchos.
-¿Cuantas personas estarán en escena en el Teatro López de Ayala?
-Estaremos cuatro. Siempre hago lo mismo. En octubre normalmente acabo las giras eléctricas con toda la banda en espacios abiertos. Entonces necesito hacer el acústico por una cuestión personal. Necesito las dos cosas para estar a gusto. Tras nueve meses pegando guitarrazos con una guitarra eléctrica encima llega el invierno y me gusta hacer la gira de teatros.
-¿Suena distinto el rock dentro de un teatro?
-En EEUU únicamente no tienen asientos los clubs de quinientas personas. Y en Inglaterra exactamente lo mismo. Este es el único país del mundo donde no ocurre. Al final es lo mismo porque con las canciones más rápidas la gente se levanta. Pero aquí tenemos una cultura diferente con el tema de los ayuntamientos y de tocar al aire libre y nos habituamos a ver los conciertos de pie y con una lata de cerveza.
-Cuando acabe la gira¿se dará mucho tiempo antes de preparar otro contacto con el público como ha tenido con '21 gramos'?
-La gira se acaba oficialmente en julio aunque quizá queden unos flecos y nos iremos a grabar en octubre. Para marzo del año que viene creo que estaremos otra vez en marcha.
-¿Con un nuevo trabajo publicado?
-Claro, siempre coincide. Cada vez que sale el álbum, en la misma semana salimos de gira otra vez.
-¿Puede adelantar algo?
-No. Me vas a perdonar porque es un disco un poco distinto.