QUIERO SER PROFE

ANA B. HERNÁNDEZ

UN amigo mantiene que la mejor opción para la mujer y el hombre es casarse con un notari@ y olvidarse de realizarse y hacer encaje de bolillos con los euros. En su lugar, tener la absoluta garantía de que están a buen recaudo en el banco y que dispones de ellos sin límite porque la cuenta alguien la recarga de forma continuada. Y aquí una, que va perdiendo estupidez con los años, hoy le da la razón y comienza a intuir que lo de la realización profesional y todo eso es otra patraña que nos han vendido. Porque no sé yo bien si eso de realizarse consiste en no tener tiempo ni para respirar. Lo del notari@ y a vivir me parece una opción estupenda. Digan lo que digan feministas y machistas, dicho sea de paso. Pero si aun así se necesita lo del curro, si no para realizarse al menos para comer a diario, por si lo del notari@ no sale, porque lo de la comida en la mesa ya es una razón mayor, la mejor opción es la enseñanza. Trabajar de lunes a viernes en el peor de los casos y tener meses de vacaciones y enormes acueductos entre unos y otros. Y tenerlos porque sí. Lo de educar a los niños tiene su importancia, claro, no voy a decir yo que no, pero estar cinco horas con ellos al día no parece que sea una barrera infranqueable. Los que no somos profesores y sí somos padres estamos más de cinco horas con ellos, también educándoles, y además trabajamos bastantes más fuera de casa. Y nos tragamos el estrés, el desánimo y lo que haga falta. Y contamos para descansar con algunos fines de semana, muy poquitos festivos, siempre que haya suerte en los turnos, y un mes escaso en verano. Chicos y chicas que tengan dudas sobre su futuro, conviértanse en profesores. Estudien claro, porque hay que aprobar una oposición. Pero sacrifíquense por un bien mayor: convertirse en profes y disfrutar de días y días. En Navidad, en el puente de marzo, en Semana Santa, de junio a septiembre...

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