El precio medio del alojamiento rural en Extremadura era de 35'6 euros el año pasado, una tasa que se ha rebajado hasta los 30'2 euros en el presente 2010. Se trata del dato que ha obtenido Toprural tras un sondeo de alcance nacional en el que han participado más de 8.000 empresas de las 15.000 que mueve a nivel nacional este sector; en el caso de la comunidad extremeña son 452 a las que se ha preguntado, que representan el 70 por ciento de las que tienen sus puertas abiertas entre Cáceres y Badajoz.
Esta bajada de 5'4 euros coloca a la región en el primer puesto de la reducción de precios que se ha llevado a cabo en el último año, con un decrecimiento del 14'9 por ciento frente a la tasa general en España, fijada en 29 euros por persona y noche en temporada alta.
Le seguiría Madrid, donde se ha producido una disminución de 3'9 euros, mientras que Castilla-León estaría en un tercer lugar con una rebaja de 3' 1 euros de un año a otro, seguida por Galicia, donde un alojamiento rural costaría hoy 2'2 euros menos que el año pasado.
La crisis es la principal razón que ha llevado a este comportamiento. Lo dice el director de comunicación de Toprural, Joseba Cortázar, que en el caso de Extremadura apunta también que se puede deber a que era una de las comunidades con precios más elevados. No todos los empresarios, sin embargo, han optado por bajar sus tarifas para afrontar la actual situación económica, sino que «algunos han decidido mantenerlos pero ofreciendo más servicios que antes».
Ser la comunidad en la que ha habido una mayor rebaja no convierte a Extremadura en la más barata, sino que se encuentra entre las que ofrecen precios medios, junto con Valencia, Asturias, Castilla-La Mancha, Canarias, País Vasco y Rioja.
En menor medida que en Extremadura ha habido rebaja de precios en Aragón, Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha y Canarias, mientras que no se han observado variaciones en Asturias, Murcia, Navarra, Valencia y Cataluña.
El hotel es lo más caro
Fórmulas frente a la crisis que no han sido necesarias en todas las comunidades autónomas. En Baleares han llegado incluso a elevarse los precios de forma considerable, en 6'63 euros, pasando de los 69'3 de 2009 a los 75'9 de ahora que la convierten en el destino de turismo rural más caro del país.
La tónica, sin embargo, ha sido la reducción generalizada, de manera que el precio es un 13 por ciento menor. Varía no solo en función del destino que se elija, sino según el tipo de alojamiento en el que se desee hospedaje. Los más caros son los hoteles rurales, que según los datos recopilados por Toprural costarían 41'4 euros por noche y persona, cifras que se calculan siempre para la temporada alta. La casa de alquiler por habitaciones, con 32'1 euros es más económica; lo más asequible es el alquiler íntegro de la casa, que viene a salir por 24'4 euros por cabeza.