Laura Tello se autodefine como una chica súper normal que trabaja como administrativa en un centro infantil. Fue una niña vergonzosa que cantaba a escondidas hasta que a los 18 años anunció que quería ser cantante, hizo unas pruebas para la orquesta Filadelfia de Plasencia y estuvo un año entero recorriendo España de verbena en verbena.
-¿Cómo conciliaba la vida personal con la 'vida de furgoneta'?
-Era muy cansado. Recuerdo que en agosto tuvimos más de 20 actuaciones. Acababas en Burgos a las seis de la mañana y te ibas a tocar a Andalucía. Te acostumbrabas a dormir sentada de tanto rular en la furgoneta. Cuando estaba en la cama, necesitaba incorporar la almohada porque ya no era capaz de conciliar el sueño tumbada completamente. Te cambian el horario, las comidas. Hablaba poco, bebía mucho, dormía lo que podía, todo para que la voz no se resintiera. Eso sí, una vez que subías al escenario, se te pasaba todo. Lo que más arrastraba era el mal humor por dormir poco. En el tema de pareja, me eché un novio con el que estuve cuatro años, que era también componente de la orquesta.
-¿Por qué deja la orquesta?
-Porque descubro que no es lo mío, que no quiero cantar canciones de otros. Deseaba evolucionar. Entré en contacto con Javi, el 'cabecilla' de Xoia Mai, que actualmente es mi pareja. Lo conozco porque fui a comprar un micrófono para la orquesta a su tienda de música. Me dijo que tenía un grupo, que buscaban una cantante, que me pasara a verlos. Quedé con él, me pasé por el local, me gustó, les gusté y empecé.
-¿Qué música hace Xoia Mai?
-Mestizaje de diferentes ritmos: reagge, ska, folk, melodías celtas, tiene su parte heavy. Muchos cambios de ritmo en cada canción. Nos dicen que no nos parecemos a ningún grupo.
-¿Cómo se han ido metiendo en el mundillo?
-No tocamos en bares. Tenemos nuestros representantes, nuestro caché, quien quiera bien y si no, pues nada. A base de mucho trabajo y de estar en boca de la gente y no estar en boca de nadie. Que te conozcan, pero no ser un boom porque la gente se cansa de todo. Vamos un poco más por libre, en silencio, a nuestra bola.
-¿Hay grupos en Extremadura que no van a su bola, que van como asociados, que se contratan unos a otros? La palabra mafia es fea, pero.
-Eso lo hay aquí, en Madrid, Barcelona y la China.
-¿Están en la AMEX (Asociación de Músicos de Extremadura)?
-Estuvimos.
-¿Por qué no están ya?
-No lo sé. Se lo juro que no lo sé, no me meto en esas cosas. A mí lo que me gusta es cantar y ya está.
-¿Si vivieran ustedes en otra comunidad autónoma sería más fácil salir adelante con la música?
-En todas partes tendrán sus problemas. La cosa está cada vez peor. No es que no te den ayudas económicas o locales de ensayo. Es que ya ni siquiera te dejan dar un concierto. Te tienes que dar de alta en la seguridad social como músico, multan las salas si no están acondicionadas y de diez salas ya solo puedes tocar en dos. Cada vez te ponen más trabas.
-¿Se cree las letras que canta?
-Son letras muy reivindicativas y yo me las creo.
-"En el camino, arriero, te espero". Es una de sus letras, de la canción Arrieros semus. ¿Le han hecho daño, les hacen daño, se vengan ustedes.? Escuchando hablar a los jóvenes, ese tema es muy común en el bus urbano, en los bares, en los campus universitarios.
-A todos nos han hecho daño alguna vez y cualquiera la podría aplicar a cualquier persona que le haya hecho daño. Gente mala hay en todos lados. Hay que aprender a vivir con ellos. Yo paso mucho de todo y no suelo vengarme. Si me vengo soy muy retorcida. No me vengo enseguida, puedo esperar dos años y no vengarme con la misma moneda.
-¿Hace mucho eso?
-¡Nooooo! Alguna vez lo he hecho. Como todo el mundo.
-"La vida que gastaste en tu bienestar, de qué te sirve si hoy no la puedes disfrutar." Esto es de La fábula, otra de sus canciones. Puro Carpe Diem. Aprovecha el presente. ¿Es su filosofía, es una filosofía general de la juventud: disfruta ahora, que mañana ya veremos?
-Las cosas como eran antes no tienen nada que ver a como son ahora. Muchos niños se ponen a trabajar para comprarse el nuevo Seat Ibiza. Pero no es mi caso. Gano lo suficiente para vivir y mis caprichos. Hay gente que con lo que yo gano no llega a fin de mes y yo llego y ahorro. No digo que yo sea más lista que nadie, pero trabajo desde los 18 años y a lo mejor voy por delante de la gente de ahora en madurez.
-La danza de Shir: "Revélate mujer y quema tu burka". En esta canción hay feminismo, críticas a la opresión femenina en el Islam, críticas a la opresión de la mujer en general. ¿Cuál es su visión de ese problema en el mundo y en su entorno?
-Creo que hay machismo y lo va a seguir habiendo. La culpa no es de ellos, sino de ellas que se dejan. Yo no me dejo. Eso está más claro que el agua. En mi familia no lo he vivido. Mi abuelo, casi con 80 años, friega, barre, hace la comida y hace de todo. Mi padre, igual. No he tenido parejas que hayan sido machistas, pero lo veo a mi alrededor cada día, en los pequeños detalles.
-Más canciones: Nacidos para perder. Canta usted: "Alguien cayó por su convicción. El recurso inmediato es la acción." ¿Son ustedes una generación derrotada antes de realizarse, perdida, testimonial?
-Ahora porque están las cosas muy mal, pero yo siempre he dicho que el que no ha trabajado es porque no quiere. Creo que no tiene nada que ver la generación de mis padres con lo que nosotros estamos viviendo ahora. A cualquier sitio donde vayas, te lo dan todo hecho. Hasta para los estudios muchas veces te ponen las cosas más fáciles. Por eso no tenemos valor para luchar contra nada porque sabemos que tarde o temprano va a llegar lo que queremos.
-Otra canción, Lo siento chaval, y otra letra: "Por confiar en quien te guía y caminar sin rechistar (.) Lo siento chaval telebasura robándote identidad". ¿Es posible tener identidad propia, no ser borregos, escapar a las asechanzas de la tele, al pensamiento único?
-Es posible, pero los que escapan luego son los raros. Mientras tú vayas con los leggins negros y las camisetas de Stradivarius que llevan las 60 niñas que te vas a encontrar en La Madrila, tú eres guay porque vistes bien y cómo mola tu camiseta. Pero como rompas un poco ese rol de vestimenta, ya eres el rarito, ya eres el friki, el punky, el heavy y cien mil nombres. Se puede salir, pero acabas cayendo de una u otra forma: si se lleva un tipo de zapato, acabas comprándotelo, te lo imponen.
-Los sentimientos. Las madres están confusas: ellas se planteaban el amor para toda la vida y ustedes parecen no tener voluntad de perdurar. ¿Podría explicar a unos padres confusos cuál es el fundamento de las relaciones sentimentales en su generación?
-Yo no he estado de rollo con ningún chico. Mi última pareja ha sido de cuatro años, la anterior duró casi tres y ahora estoy con Javi, que vamos a hacer un año y si Dios quiere, habrá boda y si Dios quiere, habrá muchas más cosas. Antes de empezar una relación, me planteo las cosas muy seriamente. No soy la más indicada para explicarle lo que usted quiere saber. Lo que sí le puedo decir es que la gente de hoy en día, de 12-13 años en adelante, están. Se ha ido un poco de las manos todo. Ya es una moda. Lo de ser lesbiana o gay. ¡Ojo!, habrá quienes nazcan siéndolo y lo sientan así y los súper respeto. Pero los hay que son una moda. El fin de semana pasado, estando en el Berlín, el bar donde solemos ir, había dos chicas besándose entre ellas y dos chicos enfrente, besándose entre ellos. Empezaron a discutir. Y se insultaban, fíjese, ellos, que debían defenderse. "Eres una lesbiana. Eres un pedazo de maricón", se decían. "No, porque yo soy bisexual". Es como una moda. Es como si yo quiero, voy a ti y te beso porque soy súper liberal. Tú, con 14 años no sabes si eso es ser liberal o no. Ven el sexo como una diversión, como tomarse una cerveza y ya está. A mí me gustan las relaciones serias y bien estudiadas y las cosas hechas y derechas y luego está el otro bando, que dices, madre mía lo que no se pillará esta gente.
-¿Pero muchos hombres y mujeres no piensan que al final triunfa lo físico, que todo lo demás, las ideas, la conversación, la ternura, son bobadas?
-A mí me da lo mismo que mi novio tenga la nariz fea o que sea más alto que yo o que sea más gordo. Porque yo también sé que a mí se me van a caer las tetas. Soy muy consciente de todo eso, de que el físico me da igual. Estoy con Javi, que tiene diez años más que yo y es mucho más alto, pero al final lo que queda son las conversaciones, cuando ves una peli, cuando cenas, cuando comes, el respeto que hay en tu casa, lo que podáis compartir. Yo pienso así, pero también sé que para la juventud, cuanto más guapo o guapa seas o más líder pues mucho mejor.
-¿La política, la religión. Son ustedes tan descreídos como se dice?
-Cuando le preguntas a alguien que si cree en Dios, te responde: Sí, yo creo que algo hay. Es lo típico. Todo el mundo cree en algo, pero nadie lo practica. En cuanto al tema política, nunca me ha interesado ni me va a interesar. ¿Usted cree que alguien de mi edad se va a levantar de la cama un domingo después de haber salido un sábado de fiesta para ir a votar? Muy poquitos. Yo sí voy a votar, pero es que yo soy yo.