No hacer el 'stop' cuando no divisan a peatones o vehículos cerca, la ausencia de señalización en las maniobras, no respetar los semáforos cuando se encuentran en ámbar, no ceder el paso en los pasos de cebra o circular mal por las rotondas. En definitiva, los mismos 'vicios' que muestran en buena parte los conductores veteranos y con muchos años de carné, los manifiestan los conductores en ciernes.
Así, al menos, lo han podido comprobar los monitores del departamento de educación vial de la Policía Local de Villanueva de la Serena, durante las prácticas que los alumnos de Primaria están haciendo estos días en el parque infantil de Tráfico cedido por la Academia de Seguridad Pública de Extremadura.
El responsable del citado departamento, Juan Pedro Urán, afirma que las prácticas son las que realmente «estimulan» a los chavales, pues «aquí con el juego pueden aprender a utilizar las normas». Unas nociones que les sirven para «salir más concienciados».
Peatones y al volante
Los alumnos circulan con cuatro karts y varias bicicletas por un circuito señalizado y aunque primero tienen que ponerse al volante, luego deben convertirse en peatones. Una condición en la que, como han podido comprobar algunos, son muy vulnerables. Así lo señala Marina, alumna de sexto de Primaria del colegio Conquistadores. «Yo espero siempre a que se ponga en verde en el paso de peatones, aunque muchos conductores no respetan aunque me ven», asegura.
Julio reconoce que a él le gusta conducir, aunque en su caso la mayor dificultad viene como consecuencia de las señales horizontales pintadas en la calzada. «No me doy cuenta de ellas, y me las trago», afirma de forma sincera. Su compañero Pedro, por su parte, se queja de la gran cantidad de señales que deben memorizar. «Son muchísimas las que hay que aprenderse y, al final, acabas confundiendo unas con otras». Este año, como novedad, también se realiza una iniciativa experimental en el colegio Cruz del Río mediante charlas a niños de cuatro años, así como a los propios padres de alumnos para que actúen adecuadamente cuando llevan a los niños al colegio. Con los progenitores se incide, por ejemplo, en la necesidad de no estacionar en doble fila o en cumplir todos los requisitos a la hora de transportar a los menores.
Más adelante, se iniciarán las charlas en las residencias de mayores, ya que otra de las novedades de este año será el de ofrecer nociones de educación vial a la tercera edad.
Desde que arrancara la campaña de seguridad vial en febrero pasado, ya han pasado por el citado parque infantil de tráfico más de 300 escolares de Primaria, que ven en las prácticas la parte más divertida y animada de esta actividad que se complementa con charlas. Tras la Semana Santa, les tocará el turno a los estudiantes de Secundaria.
Precisamente, Urán ha indicado que lo que si suelen notar, año tras año, es el salto que se produce entre los alumnos de Primaria a Secundaria, ya que cuando van al instituto éstos «se suelen refugiar y se dejan influir por el grupo, y aunque conocen las normas no quieren llevarlas a cabo».