Objetivo cumplido. Había que arreglar un camino para poder acceder en coche hasta la parcela en la que tienen recogidos a perros abandonados y se ha conseguido. Además ha sido la primera vez de las tres que lo ha reparado que a Tomás Serradilla no le ha costado dinero. Bastante tiene con alimentar a los canes y que estén en buenas condiciones sanitarias. Ha sido posible gracias a aportaciones económicas que han llegado de fuera de la región, de Zamora, y de fuera de España, de Holanda, lo que inevitablemente lleva a preguntar si en otras provincias y en otros países son más sensibles hacia los animales que en Navalmoral y en Extremadura.
Hace unos días nos hacíamos eco de la preocupación de Tomás y su esposa, Isabel Barquilla, por el lamentable estado en el que las abundantes lluvias de diciembre y enero habían dejado el camino de La Serradilla, que conduce a la parcela que tienen acondicionada como albergue canino, y que en estos momentos ocupan 33 perros y otros tantos gatos.
Los recogen por pena
Ese elevado número es la consecuencia de una labor que iniciaron hace 15 años «por pena hacia los animales abandonados», con los que han creado un vínculo que no pueden romper. De hecho no quieren entregar en adopción a la mayoría de los perros que cuidan, «porque están hechos a nosotros y a vivir aquí y no se irían», aseguran.
Por eso lo pasaron mal los días en los que no podían subir con el coche por el camino al haber quedado intransitable, y eso que poseen un vehículo 4x4. Tampoco podían hacerlo a pie por el peso de la comida y demás utensilios de limpieza dado su considerable desnivel. Por fortuna para los animales tenían pienso almacenado en la parcela tras el envío que realizó meses atrás una asociación de defensa de los animales. Pero el pienso se termina y con el camino en ese estado no hubieran podido llevar más.
De ahí el llamamiento que hicieron a la colaboración de vecinos y asociaciones para poder sufragar la reparación, puesto que ellos no disponen de medios y el Ayuntamiento les había dicho que su intención es acondicionarlo más adelante, cuando se canalice el arroyo que baja en paralelo.
De Holanda y Zamora
A ese llamamiento respondió una protectora de animales holandesa, que recibió la información publicada en HOY a través de Internet y que en pocos días les envío 530 euros. Otros 100 los aportó una mujer de Zamora que lleva tiempo colaborando con ellos. Con esas dos donaciones han podido hacer frente a los cerca de 600 euros que costó la sencilla reparación que se ha hecho, que únicamente ha consistido en allanar el camino y echar un camión de gravilla.
«Lo ideal hubiera sido echar dos, pero ya no teníamos dinero para más», se lamenta Tomás. Pero al menos se ha podido arreglar, lo que no solo beneficia a los perros y a sus propietarios sino también a los técnicos que deben acceder a una antena situada en la parte superior del camino y a los dueños de las parcelas próximas a la suya, en la zona de los cerros.