No hay vuelta atrás ni posibilidad de hacer más cambios en el Plan General Municipal antes de su inminente entrada en vigor dentro de dos o tres semanas. En el futuro, podría ser. El consejero de Fomento estampará su firma en el documento aprobado el pasado 29 de enero por la comisión regional de Urbanismo y a continuación se publicará en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) el próximo mes de marzo. Así, sin más cambios, estudios, rectificaciones o reconsideración de alegaciones. «El plan se aprobará tal y como está, no habrá nuevo período de alegaciones ni nueva exposición pública ni nada que se le parezca». Así de claro lo dijo ayer el consejero José Luis Quintana tras entrevistarse con los promotores de la operación de El Corte Inglés en compañía de la alcaldesa, Carmen Heras. Los empresarios querían saber si sus peticiones se han recogido en el PGM tal y como ellos señalaban en las alegaciones para poder confirmar que el proyecto de los grandes almacenes puede salir adelante.
La Junta y el Ayuntamiento entienden que sí han sido atendidas sus peticiones y que la operación puede salir adelante sin ninguna duda, a pesar de que una parte de esas alegaciones, la que hace referencia a una parcela que ofrecen los promotores como compensación por la recalificación del solar de las Carmelitas no ha sido recogida en el PGM en todos sus términos. Los empresarios ofrecen 8.000 metros cuadrados junto al Parque del Príncipe y la Ronda Norte, como cesión al municipio, pero piden, además, que otro pequeño terreno que forma parte de la misma finca, por encima de la Ronda Norte, pase de Prioridad 2 a Prioridad 1, es decir que sea compensado con derechos de edificación en otra parte de la ciudad como si fuera urbanizable y en una primera prioridad, a corto plazo, y no al medio plazo que conlleva ser definido como de Prioridad 2.
«No podemos rectificar; ese terreno se queda como Prioridad 2», dice el consejero de Fomento, que añade a continuación: «es un tema menor». Sin embargo, los promotores no interpretan que sea un «tema menor» y por ese motivo, su portavoz, Jesús Alarcón, dijo el mismo día en que se aprobó el PGM por la comisión de Urbanismo que no podía «sumarse a la celebración» hasta ver si se han recogido las alegaciones en todos los términos planteados.
En la alegación referida al terreno del Parque del Príncipe se ofrece al Ayuntamiento los 8.000 metros cuadrados y esta parte de la alegación sí se ha aceptado, es decir que la Junta da por válido esa cesión de terreno (como los otros 10.000 metros de la Zambomba), pero no aprueba la otra parte, la que pedía pasar de prioridad el otro pequeño terreno de esa misma finca. Los promotores dejaban claro en su alegación que ambas peticiones están vinculadas ya que su empresa, Almonte, tiene un contrato de compra con los propietarios de todos esos terrenos con una cláusula de suspensión, condicionada: Almonte podrá disponer de los 8.000 metros para cederlos al Ayuntamiento, pero debe conseguir que la totalidad del resto de la finca pasen a Prioridad 1.
Los terrenos
La mayor parte de la finca, unas 10 hectáreas, ya está así calificada en el PGM, pero no un pequeño 'pico' de menos de una hectárea. Este detalle «menor» significa una pérdida de rentabilidad económica para el propietario, con el que la empresa Almonte tiene el contrato.
La reunión del consejero y la alcaldesa con la empresa promotora se celebró ayer por la tarde en el Ayuntamiento y duró casi una hora y media. Quintana y Heras entienden que los empresarios salieron con sus dudas resueltas y con la idea de que la operación de El Corte Inglés sigue adelante, aunque el consejero matiza que se trata de una iniciativa privada que le corresponde a la empresa, no a la administración. «Nosotros hemos cumplido, hemos puesto las bases, hemos cumplido y ahora les toca a los empresarios hacer su trabajo». Por su parte, Almonte no se pronunció, a pesar de los intentos realizados por HOY.
Preguntado por el posible peligro que puede correr la operación si no se aceptan todas las alegaciones en todos sus términos, Quintana insistió en que el documento «se queda como está». No obstante, apuntó la posibilidad, como ya hizo el mismo día en que la comisión regional de Urbanismo dio el visto bueno, de que al ser el PGM «algo vivo» puede ser después cambiado con modificaciones puntuales (tiene que pasar un año), pero no aclaró si tales modificaciones pueden incluir las peticiones de los promotores de El Corte Inglés. «Un plan puede cambiarse entero», apuntó sin más.