Las dos cajas de ahorro extremeñas están a la espera de los dictámenes que han encargado sobre su futuro y posibles fusiones, según informaron en una reunión que mantuvieron ayer en Mérida con responsables del Gobierno regional, el PSOE y el PP. Con todo y con ello, la información que se manejó en dicho encuentro despeja y acelera el camino de las fusiones y descarta que Caja Extremadura y Caja Badajoz vayan a aguantar, como entidades independientes, en un futuro próximo.
La reunión, que se prolongó por espacio de dos horas y media, tuvo lugar en la sede de la Presidencia de la Junta y en ella participaron el presidente del Gobierno extremeño, Guillermo Fernández Vara, y el consejero de Administración Pública y Hacienda, Ángel Franco, por un lado; y por otro, el secretario de Economía y Empleo del PSOE de Extremadura, Ramón Ropero, y el presidente regional del PP, José Antonio Monago, al que acompañó la diputada regional Cristina Teniente.
Los presidentes de Caja Badajoz, Francisco García Peña, y Caja Extremadura, Víctor Bravo, formaron el tercer grupo de la reunión. En la información que ofrecieron no se hizo referencia a posibles ofertas de otras entidades. Sin embargo, sí plantearon varios escenarios que abocan a las entidades a una fusión en el corto plazo. El Banco de España no ha propuesto fusiones de urgencia para sendas cajas, dado que sus cuentas, activos y niveles de solvencia son muy satisfactorios.
Pero su pequeño tamaño (Caja Extremadura dispone de unos 7.000 millones de euros en activos y Caja Badajoz, de unos 4.000 millones) descarta a priori que puedan permanecer mucho tiempo independientes como en la actualidad. El panorama económico y los cambios que experimentará en el futuro inmediato, así como las recomendaciones del Banco de España, que anima a las cajas de ahorro a uniones que aumenten su tamaño, hacen que la fusión se vea como un destino inevitable.
En el encuentro que mantuvieron por separado una y otra caja con Junta, PSOE y PP se plantearon distintos escenarios, cada uno de ellos con consecuencias e interrogantes diferentes que tendrán que valorar los consejos de administración de las entidades. Una posibilidad que se baraja es abordar una fusión conjunta para aumentar peso específico y, posteriormente, afrontar una nueva integración con terceras cajas de ahorro de otras comunidades desde una posición relativa más favorable a la que ostentan por separado. La segunda posibilidad es permanecer separadas, puesto que sus mercados no se solapan en exceso y, en el medio plazo, afrontar por separado integraciones con otras cajas. Las consecuencias e interrogantes de una u otra opción tienen que ver, fundamentalmente, con la competitividad en un ámbito financiero menos fragmentado, con la contención del coste laboral que puedan suponer y con la conservación de la obra social vinculada a la región como uno de sus principales características.
En declaraciones a los periodistas, Ramón Ropero comentó que está habiendo muchos movimientos en España en el sector de las cajas de ahorro y Extremadura no puede estar ajena a ellos.
El dirigente socialista, que se mostró satisfecho por el resultado de este primer encuentro, dijo que las cajas han encargado los dictámenes sobre su futuro a empresas distintas, por lo que estarán en poder de estas entidades en plazos diferentes. Una de ellas, que no ha especificado, podría tenerlo para dentro de 15 días, y el otro estará en los próximos meses, antes de junio. Ropero destacó que las dos cajas extremeñas son solventes, rentables y fiables.
José Antonio Monago aclaró que se trataba de escuchar la opinión de las cajas en un momento de incertidumbre por las noticias que surgen sobre las fusiones, «algunas contradictorias».
El líder popular apuntó que habrá más contactos en un futuro en cuanto a la posición política, ya que los consejos de administración son los que tienen que tomar las decisiones sobre su futuro. En este sentido, abogó por conseguir un acuerdo político para «no hacer ninguna acción» que pueda frenar las posibilidades futuras de las cajas extremeñas, ya que estas entidades son «seres muy sensibles».