Kaspars Berzins (2,13), Shawn Taggart (2,08) y Drew Naymick (2,08). Las 'tres torres' del Cáceres 2016 Basket viajan hoy a Tarragona para jugar mañana a las nueve de la noche tras el parón de una semana por la Copa del Príncipe. El club asegura que los problemas burocráticos relativos al nuevo americano no impedirán su debut con el equipo en partido oficial. También será día de estreno para el letón Berzins, cedido esta misma semana por el Fuenlabrada de la ACB.
El Cáceres permanecía ayer por la tarde a la espera del 'transfer' de Shawn Taggart, que deben enviar desde Israel. Sin embargo no existía preocupación, ya que el club extremeño asegura contar con la promesa de la FIBA de que, aunque el documento no llegase en el plazo establecido, el jugador recibiría un «permiso provisional» para poder jugar esta jornada en Tarragona mientras se terminan de solucionar los problemas burocráticos.
El juego interior del Cáceres 2016 promete ser temible en lo que resta de temporada, pero el próximo partido es mañana mismo y a Gustavo Aranzana le preocupa la falta de la adaptación tanto de Taggart como de Berzins, los dos últimos en llegar. «Shawn conoce ya varios movimientos pero no todos, y Kaspars sabe algunos pero menos que Shawn -explicó ayer-, de modo que el base va tener que estar muy atento para recordar cuáles son los movimientos que conocen los hombres que estén en cancha en cada instante del partido».
El técnico teme también que todos estos cambios, unidos al fin de semana libre del que ha disfrutado la plantilla, haya podido descentrar a los jugadores. De hecho, algunos como Drew Naymick y Francis Sánchez vienen sufriendo desde el lunes problemas físicos que les han impedido entrenarse con normalidad. «Era necesario por el tema mental, pero físicamente uno ya no sabe si es mejor darles descanso o no», reflexionó el entrenador.
Para Gustavo Aranzana el hecho de que el Tarragona marche penúltimo, con seis victorias y 14 derrotas, no debe ser motivo de relajación. Recordó que los catalanes vienen de perder por un solo punto en Lugo y que dos jornadas antes derrotaron en casa al CAI Zaragoza, por lo que considera que «hay que juzgarles más por su juego que por su posición en la tabla». Destacó en este sentido la incorporación de Mendiburu. «Nunca pierden el orden y rebotean muy bien ofensivamente», añadió.
Pese a todo, el técnico del Cáceres considera que en este partido lo más importante será cómo lo afronten ellos mismos, de cara a encadenar la que sería además la mejor racha positiva de la temporada, ya que hasta el momento nunca han ganado tres partidos seguidos. La importancia es mayor si se tiene en cuenta que los dos siguientes serán ante rivales muy potentes, pues el próximo miércoles el Cáceres recibe al Breogán y el domingo día 14 se enfrenta en Melilla al líder de la Adecco Oro y ganador el pasado fin de semana de la Copa del Príncipe, disputada ante el Menorca.
Fiel a su política de mantener siempre la tensión en el vestuario, Aranzana no quiso desvelar si aún tiene previstas nuevas incorporaciones antes de que expire el plazo de fichajes el 28 de febrero. Simplemente recordó que aún le quedan dos cambios de los seis que permite el reglamento. «Si hoy digo que la plantilla está cerrada hay jugadores que pueden respirar aliviados y relajarse, y eso no me gusta», señaló. Puso como ejemplo la llegada de Kaspars Berzins, una operación que según explicó «no estaba prevista», pero que ha sido posible de rebote gracias a que el Fuenlabrada fichó a Salva Guardia y necesitaba ceder a un jugador. «Hemos tenido esa suerte», dijo.
Por otra parte, uno de los jugadores cortados por el Cáceres, Roger Fornas, negocia su incorporación al Andorra de la Adecco Plata.