España no es país para estafadores online

España no es país para estafadores online

Por cada dólar que se defrauda, los negocios pierden más del doble | Los países más afectados son Argentina, Brasil e India

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

Por cada euro defraudado, los negocios pierden 2,2 euros adicionales. Estas son las cifras del coste del fraude online, según el estudio de Stripe que ha realizado un estudio global sobre el fraude online en los pagos con tarjeta de crédito.

La introducción del pago con tarjetas con chip incorporado ha reducido las transacciones fraudulentas, pero no así en los pagos en internet impulsado por el crecimiento del comercio electrónico. “Las compras con tarjeta en Argentina, Brasil, India, Malasia, México y Turquía son particularmente fraudulentas, aunque los pagos en EE UU, Canadá y Francia son también susceptibles de sufrir ataques”, señala Michael Manapat, director de ingeniería para inteligencia y experiencia de pago en Stripe.

En la parte baja de la tabla aparece España con una tasa muy por debajo de otros países europeos como Francia, Italia, Alemania o Reino Unido. Junto a España, Singapur y Noruega son los otros estados analizados por Stripe que registran menos niveles de transacciones fraudulentas.

Otro aspecto interesante sobre las transacciones fraudulentas es que a menudo corresponden a pequeñas operaciones. “Es sorprendente, ya que los ciberdelincuentes no están pagando por los productos que compran”, señala el estudio. “Para evitar estos problemas, los estafadores tienden a comprar productos que no necesitan ser entregados, o productos que son entregados rutinariamente en lugares no vinculados con el comprador”, añade Manapat.

Los ciberdelincuentes se centran en productos que no necesitan ser entregados a domicilio y que pueden ser recogidos en lugares públicos, de manera que pueden conseguirlos antes de que la transacción sea invalidada. “Esto explica la prevalencia del fraude en servicios bajo demanda, así como los productos de consumo de gama baja”, añade el informe.

A plena luz del día

Al contrario de lo que pueda parecer, los niveles más elevados de fraude online tienen lugar durante los días y horas de menos actividad consumista, como el día de Navidad o el día de Reyes, cuando muchas personas ya tienen sus compras hechas. Precisamente durante esos días de baja actividad, los estafadores siguen trabajando, especialmente a altas horas de la noche.

“Mientras que apreciamos algunos patrones consistentes en la conducta de los estafadores, por ejemplo, la elevada velocidad de compra, su propensión a comprar a altas horas de la noche y su deseo por productos baratos o de entrega inmediata, vemos que la fuerza predictiva de estos patrones varía significativamente en función de la ubicación del negocio y del estafador online”, relata el director de ingeniería para inteligencia y experiencia de pago en Stripe.

“Por este motivo, recomendamos la utilización de herramientas anti-fraude basadas en 'machine learning' sobre grandes volúmenes de datos para asegurar que las empresas están haciendo el balance correcto entre la lucha contra el fraude y maximizar beneficios”, añade Manapat.

Para acabar con el ascenso del fraude online y la desprotección del consumidor, Bruselas ha comenzado la redacción de una nueva normativa para reforzar la protección de los ciudadanos ante las estadas en la Red. Ahora las autoridades nacionales tendrán más competencias.

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