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«Escribir código debería ser como aprender a leer o matemáticas»

Ed Vaizey, exministro de Cultura de Reino Unido.
Ed Vaizey, exministro de Cultura de Reino Unido. / R. C.
  • Ed Vaizey, exministro de Cultura e Industrias Creativas de Reino Unido

  • El alto cargo durante el Gobierno de Cameron afirma que «debatir aún si el videojuego es arte es una tontería»

Directo y conciso, Ed Vaizey ha sido con toda probabilidad el ministro de Cultura de Reino Unido que más ha impulsado el papel de las industrias digitales y, en concreto, la de los videojuegos. La pasada semana lideró el VI Foro de Industria del Videojuego en el Fun & Serious Game Festival de Bilbao.

Seguimos preguntándonos si el videojuego es arte. ¿No deberíamos haber superado ya esa fase?

Este debate es una tontería porque claramente son productos culturales e igual que tienes películas buenas o malas también tienes buenos videojuegos y otros no tan buenos. En mi opinión, las historias que cuentan los videojuegos, la creatividad y la innovación los convierten tanto en un producto cultural como tecnológico.

¿Por qué siendo la industria del entretenimiento que más valor genera sigue siendo tratada como algo menor?

Creo que es un tema generacional. Los políticos que ahora están llegando al poder tienen cuarenta años y han crecido con los videojuegos. En estos últimos diez años la actitud ha cambiado muchísimo. Los videojuegos ya se empiezan a ver como algo muy normal y dentro de la economía inglesa. Cabe recordar que otros medios como el cine y la televisión llevan entre nosotros cien o cincuenta años.

¿Qué se puede hacer para impulsarlos y ponerlos en el lugar que merecen?

Los políticos deberían entender en qué contribuyenlos videojuegos a nuestra economía y a nuestra cultura y también a otros aspectos como la salud o la educación. Es muy fácil que un político vaya a visitar una fábrica de coches para hacerse la foto pero deberían ir también a rodajes, a empresas de videojuegos porque también hacen una contribución muy importante a la economía. Deberíamos celebrar también que las habilidades de esas personas son muy difíciles de obtener y que es gente muy cualificada.

¿Qué importancia tiene la educación en este punto?

En Reino Unido pensamos que escribir código, programar, debería ser como aprender a leer o matemáticas. Los niños deberían entender ese lenguaje aunque no se dediquen a programar y también cómo están hechos los videojuegos que tanto utilizan, así que tomamos la decisión de incluirlo en nuestro programa educativo en 2010. Pero desde que tú lo decides hasta que ves que tiene éxito esa política pasa mucho tiempo: necesitas formar a los profesores, modernizar las aulas... Por otro lado, hay que cambiar el sistema de educación superior, las carreras están desfasadas y puedes salir con un diploma en informática y no trabajar en la industria porque no tienes la habilidad que necesitas y tampoco conoces la tecnología. Hay que introducir a las empresas en las universidades para crear nuevos grados que sean más aptos para las compañías.

Hablando de las universidades. ¿Cómo cree que va a afectar el 'brexit' a los estudiantes y a los estudios de desarrollo?

Estoy muy preocupado por el 'brexit'. Tenemos unos estudios superiores de gran éxito, que atraen a estudiantes de todo el mundo y de toda la UE y ahora, por algún motivo, los consideramos inmigrantes. Desde luego habrá una caída de solicitudes y creo que hay que dejar claro que nosotros seguimos dando la bienvenida a los estudiantes extranjeros. De cara a los dos próximos años uno de los grandes temas va a ser contratar a trabajadores fuera del Reino Unido. La industria del videojuego, más que ninguna otra, requiere talentos de fuera y una de las cosas que quieren los británicos es recuperar el control de las fronteras. Quizá debamos introducir un sistema de visados que permita a estas empresas contratar el talento que necesitan. La circulación libre de ciudadanos es lo mejor, está claro, pero todavía tenemos posibilidades de seguir contratando personal de fuera después del 'brexit'.

Hace tres años introdujeron el 'tax-credit', un incentivo fiscal para la creación de videojuegos. ¿Cómo ha funcionado?

Fue una gran pelea conseguir que el departamento de Finanzas lo aprobara pero creímos que era necesario y fundamental. Los incentivos que ya existían en Canadá estaban haciendo que perdiéramos talentos y además no atraíamos a los inversores. Creo que ha cambiado la industria. Se ha visto como un voto de confianza y significa que el Gobierno reconoce la importancia de esta industria. Es un empuje financiero importante y su repercusión será inmediata, al contrario que los cambios en educación, cuyos resultados se verán más a largo plazo.

¿Cuáles son los retos de futuro?

El número uno es conseguir que la gente esté cualificada, después la financiación y el tercero es mantener una buena infraestructura digital. Como los juegos son cada vez más complejos y pasan a soportes móviles, tienes que estar seguro de que tienes una buena infraestructura para que la gente pueda bajarse y jugar a estos juegos.