Tras la máscara

Arlequín, el astuto y burlón personaje que siempre acaba riéndose del viejo Pantalone./
Arlequín, el astuto y burlón personaje que siempre acaba riéndose del viejo Pantalone.

Cada una esconde una historia:el tonto del pueblo, el viejo avaro y lascivo, el astuto burlón, el realista médico de la peste o la cara de gato que usaban los homosexuales

ISABEL IBÁÑEZ

Stanley Kubrik se dio cuenta de su potencial y las eligió como elemento fundamental para hacer aún más inquietante su última película, 'Eyes Wide Shut'; aprovechó el aura de misterio que rodea a estas elegantes máscaras al utilizarlas para ocultar la identidad de los miembros de una perversa secta. Los venecianos se lanzan estos días a las calles escondiendo rostros y estados de ánimo detrás de estos objetos glamurosos, y vestidos de época mantienen una tradición que se remonta a la Edad Media y que en su día grande, el último domingo de Carnaval, atrae a 150.000 visitantes. Cada máscara tiene su historia, y sus rasgos hablan por sí solos: burla, alegría, pesar, enfado... Muchas provienen de personajes de la Comedia del Arte, teatro popular del siglo XVI en Italia; otras son una evolución de éstas y encarnan diferentes arquetipos humanos.

Carlo Setti, artesano que lleva cuatro décadas fabricando máscaras en su taller, 'La piedra filosofal', cercano a la Plaza de San Marcos (hay unos 2.000 locales de venta en la ciudad), explica cómo funciona la magia de estos objetos colocándose una de alegres facciones mientras su rostro permanece serio: «Cuando te la pones, ves a los demás y a ti mismo con otros ojos. Te libera». Con su mandil de trabajo y rodeado de sus cuidadas creaciones en cuero y papel maché, lucha contra la fiera competencia que suponen los comercios chinos, donde las ofertan por un euro. Eso sí, de plástico. «Si quisiera ganar dinero me dedicaría a otra cosa», dice. Vende sus máscaras de arte tanto a actores como a todos aquellos que quieran sumarse al carnaval.

Cuentan que el famoso dramaturgo veneciano del siglo XVIII Carlo Goldoni se puso la suya después del estreno de una de sus obras y se dedicó a visitar los cafés de la ciudad para escuchar lo que la gente pensaba realmente de lo que habían visto. Y le pareció gracioso oír a sus propios amigos destripar su creación. Fuera caretas.

Pantalone

Es el personaje central de la Comedia del Arte. Quiere decir 'el que lleva los pantalones' y sus rasgos, que incluyen ceño fruncido, arrugas en la frente y nariz aguileña, simbolizan la sabiduría del hombre mayor. En realidad encarna al viejo lascivo y avaro, el típico comerciante veneciano del siglo XVI que, aunque va de listo, resulta fácil de engañar, en especial por el personaje del Arlequín, su opuesto en las representaciones teatrales. El disfraz se combina con vestimentas típicas de la nobleza, pues Pantalone es el hombre hecho a sí mismo que, gracias a su riqueza, acaba siendo aceptado por las clases altas. La careta suele ser de cuero, en tonos marrones oscuros o negros.

Arlequín

La máscara incluye el gorro de bufón. En un principio representaba la ingenuidad, pero con el tiempo se encargó de dar la réplica a Pantalone en las obras teatrales. Su astucia le lleva a engañar al viejo una y otra vez, aunque nunca consigue salir de la miseria. En los primeros años la careta tenía mofletes hinchados, nariz chata y ojos burlones. Después adquirió una imagen más delicada para corresponderse con lo esperado en un amante. El gesto nunca es triste. Y si Arlequín es la cara, la cruz es Pierrot, con su lágrima en la mejilla y la boca seria, al contrario que aquél.

Colombina

Es el personaje femenino por excelencia de la Comedia del Arte. Encarna a la joven y bella criada de Pantalone, que la persigue sin éxito. Mientras, esta se entrega en cuerpo y alma a Arlequín y arranca suspiros de amor al desgraciado Pierrot, al que rechaza una y otra vez. La máscara no oculta la cara completa, característica que, al parecer, se incorporó cuando una de las actrices que representaban el papel decidió que no quería esconder del todo su rostro y se decidió por esta especie de glamurosa careta-antifaz que se sujeta bien con un lazo detrás de la cabeza o con una varilla. Vale tanto para hombres como para mujeres, y otorga a quien la lleva un marcado aire de elegancia y enigmática sensualidad, como el personaje que representa.

Zanni

Es 'el tonto del pueblo'. Frente estrecha, para denotar escasa inteligencia, y nariz larga. Es el personaje del siervo o criado muy limitado y siempre hambriento, siendo el hambre precisamente lo que, en ocasiones, le aporta un toque de lucidez. Es decir, un paleto al que su ingenio permite sobrevivir. La máscara se sujeta con una cinta elástica que suele ser negra.

Servetta mutta o moretta

Es una máscara tradicional veneciana. Su nombre significa la 'oscura' o la 'sirvienta muda'. Se trata de un pequeño óvalo completamente negro y sin rasgos hecho en terciopelo, y se complementa con un velo. Lo más curioso es que se sujetaba con un pequeño botón colocado entre los dientes, de ahí lo de sirvienta muda, pues si se quería hablar había que soltar la máscara. En principio la usaban las mujeres que iban a visitar conventos durante todo el año. Luego se hizo muy apreciada entre las damas de la alta sociedad en las fiestas del siglo XVI, pero poco a poco fue cayendo en desuso.

Larva

Quiere decir fantasma o espectro en latín, también máscara. Es de color blanco, cubre todo el rostro y solo tiene orificios para los ojos y las fosas nasales, así que no permite comer mientras se lleva puesta. El anonimato que proporciona es total.

Bauta

Es la máscara típica del Carnaval de Venecia. También aporta anonimato, pero, a diferencia de la Larva, su exagerado mentón posibilita comer y beber levantándola ligeramente. Se la conoce como la máscara de Casanova. Casi todo el mundo -igualaba a pobres y ricos- la usaba en los siglos XVII y XVIII, y no solo durante tiempos carnavaleros, sino en cualquier momento del año. Se complementa con capa y sombrero de tres picos.

Gnaga

La usaban los hombres para disfrazarse de mujer. La famosa tienda de máscaras Ca'macana explica que los homosexuales, perseguidos por su condición si la hacían explícita, aprovecharon la ley que prohibía encarcelar a alguien con careta y así lanzaban sus piropos sin problema, un gatuno 'gnau' (miau en veneciano). Tuvieron tanto éxito que las prostitutas se quejaron de que les quitaban clientes y se les permitió enseñar los pechos en los balcones.

El médicode la peste

Fue una máscara ideada para evitar que los doctores se contagiaran de la peste que afectó a Italia en 1630; los agujeros de los ojos llevaban cristales protectores y la larga nariz se llenaba de hierbas, flores secas y especias para evitar respirar el 'aire podrido'. Era lógico que pronto se convirtiera en una opción perfecta para el Carnaval.

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