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La falta de sueño en los primeros años de vida provoca una disminución de los niveles de serotonina.
La falta de sueño en los primeros años de vida provoca una disminución de los niveles de serotonina.

El sueño del bebé puede condicionar la aparición de trastornos de conducta

  • pediatría

  • Los niños que duermen poco y mal son niños más activos, tienen peor capacidad de mantener la concentración y más cambios de humor

Pediatras de toda España se han reunido en el simposio ‘Falsos mitos en pediatría’, organizado por Johnson’s en el marco del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) que se celebra estos días en Salamanca.

La rutina del sueño y las pautas de alimentación en los niños han sido los principales temas abordados en el encuentro, a través de las ponencias ‘Falsos mitos en el sueño infantil’, del doctor Gonzalo Pin, Coordinador del Servicio de Pediatría y Sueño del Hospital Quirón de Valencia, y ‘Falsos mitos en la alimentación infantil’, a cargo del doctor Isidro Vitoria, pediatra de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital La Fe de Valencia.

Sueño infantil: mitos y realidades

Los mitos más habituales asociados al sueño infantil tienen que ver con su duración y continuidad. A menudo los padres esperan que sus hijos no se despierten por la noche, pero el doctor Gonzalo Pin asegura que es «normal» que esto suceda entre una y cuatro veces, y que no es hasta los seis meses cuando el sueño del bebé empieza a coincidir con el resto de la familia.

Otro de los temas de mayor interés para los asistentes han sido las consecuencias a largo plazo de los trastornos del sueño infantil. La falta de sueño en los primeros años de vida provoca una disminución de los niveles de serotonina, lo que se puede traducir en problemas de conducta.

Según el doctor Gonzalo Pin, los niños que duermen poco y mal son niños «más activos, tienen peor capacidad de mantener la concentración y más cambios de humor».

Frente a estos problemas de sueño en los primeros meses de vida, el simposio ha recordado la necesidad de establecer una rutina para facilitar su regulación y así lograr un sueño mucho más regular y de mejor calidad. «Dormir bien es un hábito que se adquiere siguiendo ciertas rutinas de acciones y de horarios, por ello, hacer las mismas cosas en el momento del sueño transmite seguridad al niño y de este modo es capaz de dormir mejor y más fácilmente», asegura el doctor Gonzalo Pin.

Los mitos en la alimentación infantil

El simposio ‘Falsos mitos en pediatría’ también ha servido para analizar las consecuencias de ciertas modas nutricionales, como la dieta vegetariana de la madre o las bebidas vegetales, en la salud de los niños. «Los pediatras debemos estar alerta frente a las dietas deficitarias en nutrientes por decisiones culturales de los padres o por modas de la alimentación» ha afirmado el doctor Isidro Vitoria.

Según este pediatra, la dieta vegana de las madres lactantes puede producir un déficit de vitamina B12 en los bebés, del que se deriven anemia o incluso cuadros neurológicos graves.

Esta vitamina no está en los alimentos vegetales en cantidades suficientes, por lo que es recomendable que las madres que dan el pecho a sus hijos y siguen este tipo de dieta tomen un suplemento de vitamina B12.

Las bebidas vegetales (almendras, soja, arroz) se han convertido en una tendencia en los últimos años. Sin embargo, de acuerdo con el doctor Isidro Vitoria, «no deberían sustituir a la leche materna ni a la fórmula adaptada en el primer año de vida». El contenido en proteínas de las bebidas de soja y de arroz es insuficiente para para lograr un crecimiento adecuado del lactante.