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Alimentos sin gluten.
Alimentos sin gluten. / Fernando Gómez (El Correo)

El infradiagnóstico de los sensibles al gluten llega al 90%

  • DIGESTIVO

  • El 1% de los españoles es intolerante al gluten (celíaco) mientras que se estima que cerca del 10% es sensible, una patología más difícil de diagnosticar

La intolerencia y la sensibilidad al gluten son dos patologías sensiblemente diferentes que hacen enfermar a quienes la padecen. De hecho, la sensibilidad es un trastorno de más reciente cuño que afecta a un mayor porcentaje de la población. De hecho, mientras que sólo el1% de los españoles es intolerante al gluten (celíaco) el porcentaje crece hasta el 10% si hablamos de sensibilidad.

Con motivo del Día Internacional del Celíaco, el 16 de mayo, el doctor Gonzalo Guerra Flecha, fundador y experto en digestivo de CMED, centro especializado en patología digestiva, quiere señalar el infradiagnóstico que se da en los afectados por esta sensibilidad: «Más de 100.00 personas intolerantes al gluten siguen sin saber que lo son. Pero si hablamos de sensibles al gluten la cifra se acerca a la espectacular cifra de 4 millones de personas, ya que estamos hablando del 90% de los afectados sin un diagnóstico definitivo. Aunque este número podría ser superior, porque los sensibles al gluten podrían ser más del 10% de los españoles», afirma.

El problema, tal y como afirma el experto, está en que en un primer momento, los múltiples síntomas que presenta la enfermedad pueden dificultar el diagnóstico definitivo. «A los pacientes que presentan síntomas de intolerancia o sensibilidad al gluten, se les debe prescribir una analítica de sangre en la que se analicen los anticuerpos antitransglutaminasa, antigliadina y antiendomisio, que puede ser negativa, pero sin embargo no excluye de padecer la enfermedad. Por este motivo, hay que realizar también una endoscopia digestiva alta con biopsia duodenal, para saber el número de linfocitos existentes a ese nivel, síntoma propio de la intolerancia al gluten».

Síntomas

Los síntomas de la intolerancia a esta proteína pueden variar dependiendo del momento de la detección. «En el niño pequeño los síntomas gastrointestinales y la falta de crecimiento son los que nos llevan a sospechar que existe la enfermedad. En niños mayores se pueden encontrar también otro tipo de síntomas, como la dermatitis herpetiforme, la anemia ferropénica e incluso la talla baja», asegura el doctor Andrés Bodas, gastroenterólogo infantil de CMED.

En el adulto, por su parte, los síntomas más comunes son diarrea crónica, las náuseas y vómitos, debilidad generalizada, anemia, dolor de cabeza y estreñimiento, entre otros.

En el caso del diagnóstico de los pacientes sensibles al gluten, los marcadores serólogicos pueden ser negativos y la biopsia duodenal puede no presentar ningún tipo de lesión, por lo que hay que tener muy en cuenta las manifestaciones extradigestivas de la enfermedad, como pueden ser dolores de las extremidades, adormecimiento de brazos o pies y cansancio no explicable, ya que son los que nos pueden indicar que a pesar de no existir intolerancia al gluten sí hay sensibilidad.

Una vez descartada la intolerancia también hay que descartar la alergia al gluten, ya que comparten algunos síntomas como pueden ser los vómitos, la diarrea y el dolor abdominal, signos que se presentan a los pocos minutos de la ingesta del alimento con gluten.

«Para confirmar el diagnóstico de la Sensibilidad al Gluten hace falta realizar otro tipo de pruebas genéticas y comprobar que la retirada de los alimentos con gluten mejora los síntomas. Lo fundamental es que si se tienen síntomas acudir a un especialista en digestivo que les prescriba todas las pruebas necesarias para confirmar la enfermedad y comenzar un tratamiento», aclara el doctor Guerra Flecha.