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La intervención psicológica puede ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente y favorece el desarrollo de conductas y habilidades que le resultan beneficiosas.
La intervención psicológica puede ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente y favorece el desarrollo de conductas y habilidades que le resultan beneficiosas.

Atención psico-oncológica, un valor añadido contra el cáncer

  • oncología

  • Uno de cada tres pacientes con cáncer sufre algún tipo de alteración psicológica o emocional, según la Sociedad Americana de Cáncer

El cáncer afecta a todas las esferas de la vida de una persona desde el momento del diagnóstico y a lo largo de todo el proceso de la enfermedad.

Las reacciones de ansiedad, depresión, miedo, inseguridad, así como las alteraciones de la imagen corporal y el consiguiente deterioro de la autoestima suponen una importante barrera en la autonomía personal de  muchos pacientes. «Las complicaciones en el ámbito psicológico pueden iniciarse desde el momento de la sospecha del diagnóstico», señala Carmen Yélamos, psico-oncóloga y directora de IMOncology FUNDACIÓN, o bien «pueden surgir y/o agravarse con la existencia de un cáncer, los tratamientos médicos, la finalización de los tratamientos y la recidiva», agrega la doctora Yélamos.

El papel del psico-oncólogo es fundamental en todo el proceso oncológico. Por ello, según esta experta: «El profesional busca incentivar -tanto en el paciente como en los familiares- el uso de estrategias de afrontamiento adecuadas para facilitarles la adaptación a la enfermedad en todas sus fases, y con ello rebajar su angustia. El psico-oncólogo cuida del paciente, de su entorno familiar y del personal sanitario».

El especialista en Psico-Oncología ayuda a resolver miedos y dudas del paciente con cáncer, proporciona apoyo a la hora de afrontar el diagnóstico y los tratamientos y ofrece orientación durante todo el proceso. «Por eso, una auténtica atención integral al paciente con cáncer debe incluir la consulta de Psico-Oncología, y que el paciente o sus familiares puedan utilizarla si la necesitan».

Según la Sociedad Americana de Cáncer (American Cancer Society ACS, 2013), uno de cada tres pacientes con cáncer -entre el 25 y el 35%- presentan morbilidad psicológica, porcentaje que en el caso de hospitalización o de estar recibiendo quimioterapia se eleva al 50% según los diferentes estudios realizados.

«La información y ayuda que ofrecemos los profesionales puede marcar una diferencia en el proceso de tratamiento. La intervención psicológica puede ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente, favorece el desarrollo de conductas y habilidades que le resultan beneficiosas, como aprender la manera de afrontar situaciones difíciles, el manejo de emociones y pensamientos que resultan desagradables y a modificar los factores del ambiente que contribuyan a agudizar los problemas anteriores», afirma la doctora Yélamos.

¿Cuándo acudir a una consulta?

Para esta psico-oncóloga «quizás el momento más crítico es el de recibir el diagnóstico de cáncer, que suele generar un fuerte impacto emocional y una sensación de bloqueo. Posteriormente pueden aparecer otras emociones como el miedo, la tristeza, la duda y la inseguridad respecto al diagnóstico. Pero poco a poco el paciente podrá ir asumiendo esa realidad y entenderá mejor qué está pasando, para empezar a aceptarlo».

Se recomienda que el paciente acuda a la consulta del psico-oncólogo: 

—Si ha sufrido trastornos emocionales anteriormente.

—Si recientemente ha vivido experiencias traumáticas, como la pérdida de un ser querido.

—Si aparecen con frecuencia pensamientos negativos, angustia o nerviosismo excesivo, preocupación, malestar y sufrimiento

—La tristeza excesiva, los cambios en los hábitos de sueño y/o alimentación son también un síntoma a tener en cuenta.

—Siempre que el paciente lo solicite y considere que le puede ayudar.