Conversaciones de fútbol contra el Alzhéimer

Doña Jose observa atenta la charla sobre fútbol en la residencia de ancianos Ballesol. / Virginia Carrasco

Un proyecto en varias residencias de ancianos pone en práctica talleres de reminiscencia a través del deporte rey para despertar recuerdos en enfermos con esta enfermedad degenerativa

ISAAC ASENJOMadrid

El fútbol podría ser como el primer amor que nunca se olvida. Una pasión que remueve la nostalgia. Una religión con cientos de lugares de culto. Un acto de fe. Una 'metáfora de la vida' escrita por Sacheri, la «recuperación semanal de la infancia» para Javier Marías o «lo más importante de las cosas menos importantes» que diría Valdano. Un negocio y deporte cuya repercusión es capaz de llegar a ámbitos sorprendentes y ser una fuerte herramienta para los enfermos de Alzhéimer. No es que pueda con esta demencia degenerativa pero sí ayuda a despertar recuerdos y emociones. Así lo atestiguan diversos estudios como el llevado a cabo por la Universidad Autónoma de Barcelona (Fundación Salud y Envejecimiento) y al que se ha sumado el proyecto 'Enriqueciendo la memoria a través del fútbol' de la FEAFV (Federación Española de Asociaciones de Futbolistas Veteranos), una iniciativa pionera que cuenta con el apoyo de la AFE y de la Federación Española de Asociaciones de Futbolistas (FEAF). En estos talleres de reminiscencia a través del fútbol se propone utilizar este deporte para despertar recuerdos y emociones en enfermos de alzhéimer, en un intento por mejorar su calidad de vida y frenar la evolución de la enfermedad.

A través de fotos de jugadores, recortes de periódicos de crónicas deportivas, objetos conmemorativos y vídeos de partidos, el fútbol sirve para estimular buenos recuerdos con el objetivo de mejorar la autoestima y el estado de ánimo de las personas con demencia y de sus cuidadores.

«Vamos asociando imágenes de fútbol con su vida particular. Hay quien termina con el pañuelo lleno de lágrimas y recuerdos», describe Javier Torres Gómez -entrenador nacional, ex futbolista y dinamizador de la FEAFV - que imparte uno de estos programas de terapia no farmacológica en la residencia Ballesol Parque Almansa. Junto a él hay otros profesionales como Silvia Sánchez - neuropsicóloga clínica en este centro madrileño - que explica que las terapias «están dirigidas para trabajar la memoria episódica y biográfica para remontarles a esas fechas. Con algo tan trivial como el fútbol se están trabajando capacidades cognitivas muy importantes y se desarrollan las habilidades sociales entre ellos».

«Cuando ven una imagen les ayuda a asociarla a una época determinada y entonces ahí surgen los recuerdos. Saben hasta si el día que fueron al fútbol estaba soleado y con quién acudieron por primera vez. Algunos te recitan alineaciones de un suspiro», destaca Torres Gómez. Da buena fe de ello Doña Jose - que llega al taller con dos muñecos vestidos del Atlético de Madrid y a la que no le importa decir que está a punto de cumplir los 90 años -. Es capaz de recitar una alineación de memoria - en este caso del Real Madrid, equipo en el que jugó de joven su marido -. Recuerda a Bañón, Querejeta, Corona, Moleiro, Ipiña, Huete, Alsua, Barinaga, Belmar, Botella o Alonso sin dificultad. Y eso que hablamos de la década de los 40 y 50. Algo más cercano para muchos queda Gárate y Calleja, delanteros de comienzos de los años 70 en el Atlético de Madrid, ambos futbolistas favoritos para Don Audeliano Castrillejo, uno de los residentes y que explica durante un taller que estas terapias le han ayudado a recordar momentos que había olvidado, como el gol de cabeza de Marcelino que dio la Eurocopa de 1964 a España.

En el proyecto - importado de Escocia y pionero en España - participan cerca de 100 ancianos de diferentes residencias de Ballesol repartidas por todo el país. « El ejercicio de la memoria colectica por estos talleres y la interacción con los propios exfutbolistas, facilita que los ancianos activen sus recuerdos y los enriquezcan. Uno de los objetivos importantes es crear y socializar porque van perdiendo la comunicación», explica brevemente Juan Mari Zorriqueta, presidente de la FEAFV.

Virginia Carrasco

¿Y cómo es posible que algo tan ajeno al ámbito sanitario como es el fútbol, tenga una consecuencia terapéutica tan positiva que favorezca la memoria, mejore el estado de ánimo y la comunicación en personas con deterioro cognitivo?. Para muchos psicólogos expertos en Alzheimer el fútbol es uno de los elementos que puede lograr que los pacientes exterioricen aquellos recuerdos históricos que aún no han desaparecido. La respuesta la facilitan también los ex futbolistas que participan y dirigen los talleres de reminiscencia basados en este deporte. «Se interioriza en el subconsciente desde muy pequeños y provoca un vínculo muy fuerte con el que recuerdan su infancia», destaca Roberto Solozábal - capitán del Atlético de Madrid campeón de los 90 -. Y es que en el fondo se trata de que las emociones del fútbol puedan mejorar el estado de ánimo de las personas. Un gol y un pequeño hilo de esperanza para una enfermedad que aún no tiene cura y que afecta a más de medio millón de personas (a los 85 años de edad la sufren una de cada tres personas).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos