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«El ácido palmítico en la leche de fórmula para bebés es necesario»

«El ácido palmítico en la leche de fórmula para bebés es necesario»
  • Un pediatra especialista en aparato digestivo y nutrición infantil del Hospital de la Arrixaca de Murcia desmonta los mitos sobre la peligrosidad de esta sustancia en las fórmulas para lactantes

La polémica desatada por la presencia de aceite de palma en muchos alimentos no ha dejado de crecer. Tanto que hasta varias cadenas de supermercados estudian retirar este aceite rico en grasas saturadas de sus marcas blancas. La mayor alarma saltó al descubrirse que también la leche en polvo para bebés contiene esta sustancia.

Un ejemplo de ello son las más de 50.000 firmas que ya reúne una petición de la plataforma change.org que alienta a las grandes productoras de comida infantil la retirada del aceite palmítico de sus fórmulas para lactantes. «Pero si está ahí, es porque es necesario», declara en una entrevista del diario La Verdad David Gil, pediatra especialista en aparato digestivo y nutrición infantil del Hospital de la Arrixaca.

El doctor explica que la leche materna también contiene ácido palmítico, “un 20% más o menos, por eso las fórmulas en polvo lo llevan, porque es la mejor manera de imitar a la leche materna. Debemos tener en cuenta que la legislación europea en alimentación para bebes de hasta seis meses es muy restrictiva; está hecha por consenso entre los científicos y la industria. Y sería un error retirar este aceite de la leche para bebés”, sentencia.

Entonces, ¿no es peligroso?

“Hay una confusión fundamental entre lo que es el aceite de palma y lo que es el ácido palmítico. Este segundo tiene un perfil muy rico en grasas saturadas. Pero el aceite de palma también contiene ácido oleico. En todo caso, ninguno contiene nada cancerígeno ni dañino para el organismo del bebé. Si se le añade a la fórmula para lactantes, es a propósito”, remarca.

La diferencia entre el ácido palmítico que contiene la leche materna y el que integran en la leche en polvo es que el segundo provoca un poco más de estreñimiento en el bebé, “pero a día de hoy, es la mejor forma de imitar el alimento de la madre, y adoptar una postura talibán al respecto es un gran error. Sobre todo porque por desconocimiento, dejamos de dar a nuestros hijos lo que realmente necesitan”, apostilla Gil.

Lee la entrevista completa en La Verdad.