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Una sola dosis contra las otitis infantiles

Un otorrinolaringólogo realiza una revisión auditiva a un niño.
Un otorrinolaringólogo realiza una revisión auditiva a un niño. / Archivo
  • Científicos desarrollan un gel antibiótico que se inocula una vez en el oído y actúa durante varios días contra la infección

Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard ha desarrollado un fármaco experimental que puede hacer del tratamiento de las otitis infantiles un acontecimiento mucho más cómodo y, además, más seguro. Han creado un gel antibiótico que, administrado una única vez en el oído, es capaz de quedarse en la zona y combatir la infección hasta el final con una incidencia mínima en el resto del cuerpo. Hacerlo así no solo sería mucho más práctico, sino que evitaría riesgos para la flora intestinal y pondría coto a la aparición de resistencias bacterianas.

La otitis es una de las enfermedades que más a menudo llevan a los pequeños a la consulta del médico o, directamente, a urgencias. Su tratamiento habitual, el antibiótico de amplio espectro por vía oral durante diez días, suele ser eficaz aunque no está exento de los problemas comunes a este tipo de fármacos. A menudo no se administra durante toda la duración que indica el médico –porque los síntomas remiten antes de acabar–, lo que eleva el riesgo de aparición de superbacterias resistentes, y además estos fármacos atacan a las bacterias de todo el cuerpo, incluidas las del tracto digestivo, fundamentales para una buena salud.

Ya hace años que se pensó que una buena solución a este problema podría ser reemplazar las pastillas o los jarabes por un gel que se administrase directamente sobre la zona infectada. Sin embargo, por la propia anatomía del oído, este presenta una barrera infranqueable, a la altura del tímpano, para la mayoría de compuestos. El antibiótico, por tanto, se quedaba fuera y no cumplía con su cometido.

Pero este grupo de científicos, que presentaron ayer su trabajo en la revista ‘Science Translational Medicine’, han creado un hidrogel que tiene la capacidad de transportar el fármaco al otro lado del tímpano con efectividad. Y que una vez se encuentra en la zona afectada por las bacterias, suministra el antibiótico a lo largo de una semana. En sus experimentos consiguieron eliminar la infección por completo sin dejar rastros del medicamento en el resto del cuerpo y el gel se disolvió por sí mismo en tres semanas.

En principio, por tanto, su técnica cumple con todos los requisitos para tener éxito. Aun así, nadie sabe si su creación acabará convertida en un medicamento de uso habitual, del que dispondrán los pediatras en su consulta, o si se quedará en una buena idea. ¿Por qué? Porque todavía está en una etapa muy prematura de desarrollo y solo se ha probado en chinchillas.

Las chinchillas son los roedores con las orejas y los oídos más parecidos a los de los humanos, y por tanto las candidatas ideales para llevar a cabo estas pruebas antes de empezar los experimentos en humanos. Según explicaron los científicos responsables del trabajo, los primeros ensayos clínicos con personas empezarán en los próximos meses. Primero tendrán que comprobar su seguridad y después su eficacia comparada con los mejores tratamientos disponibles en la actualidad. De antemano, los investigadores ya han explicado que no saben qué efectos podría tener su tratamiento en la audición de los niños mientras el gel permanece en el oído.