Pajuelo: «Estudiar es innegociable mientras son pequeños o adolescentes»

Varios expertos en educación aportan algunos consejos para que sea más fácil afrontar los exámenes de septiembre a los que suspendieron en junio

PILAR R. VEIGA/ EFE

Faltan pocos días para que los alumnos que suspendieron asignaturas en junio tengan una segunda oportunidad en septiembre, y los nervios de los alumnos empiezan a aflorar, especialmente entre aquellos que no se han organizado bien el tiempo de estudio en verano.

¿Y cómo aprobar? ¿Existe alguna varita mágica que consiga el milagro? Varios expertos en educación aportan una lista de consejos para que sea más fácil afrontar un momento de máxima tensión, no solo para alumnos y profesores, sino también para los padres, como recuerda el psicopedagogo Carlos Pajuelo, autor del blog 'Escuela de Padres', y también del libro 'Cómo Sobrevivir a los Suspensos de Tus Hijos'.

Los padres sufren mucho cuando los hijos suspenden, especialmente si creen que los suspensos son «un indicador de que algo no funciona, que no están sabiendo educar, de que el hijo se les 'escapa', que con los suspensos viene las repeticiones, las malas compañías».

Pero en realidad, «en la mayoría de los casos, los hijos suspenden porque no estudian, así de sencillo», sostiene Pajuelo.

A 15 días para los exámenes, Pajuelo aconseja a los padres que «no sean agoreros presentando a sus hijos un futuro siniestro si suspenden», si no hacerles ver que "si se esfuerzan podrán tener buenos resultados" si no lo hacen pues «tendrán que repetir, y será otra oportunidad más para poder aprobar».

«Lo que hay que dejar claro es que estudiar es innegociable mientras son pequeños o adolescentes», asevera este experto, que recuerda que los padres también tienen que hacer ver a sus hijos que «confían» en ellos.

Más consejos

«No es bueno darse atracones de última hora y es necesario respetar las horas de sueño y descanso, de otro modo, los estudiantes llegan bajo demasiada presión y con los conceptos muy mezclados», explica el escritor, dramaturgo y también docente Fernando J. López.

En su opinión, lo mejor para encarar esta segunda oportunidad es «revisar lo hecho en clase a lo largo del curso» y fijarse en exámenes ya realizados pues en septiembre se pregunta aquello que se considera esencial para superar la materia y, a veces, «la prueba es idéntica a la de final de junio».

También advierte que «nunca hay que presentar el suspenso como algo trágico; es sólo un bache, un obstáculo que pueden vencer». No se puede educar subrayando el fracaso, «pero tampoco sin alentar el esfuerzo y el afán de superación", añade López.

Miguel Recio, director del IES 'Vega del Jarama' de Madrid, y responsable del gabinete de Estudios de CCOO, anima a los alumnos a centrase en los temas específicos de la evaluación que suspendió, o los aspectos en los que debe mejorar.

Este experto señala que es importante tener en cuenta el número de suspensos que un alumno lleva para septiembre y saber que, aunque tenga cuatro o cinco asignaturas suspensas, si aprueba tres en septiembre y las suspensas no son, Lengua y Matemáticas a la vez, puede promocionar de curso.

Para Fernando J. López -autor, entre otros, del libro "Dilo en voz alta y nos reímos todos" sobre el papel de los docentes- los exámenes de septiembre también son momento de vuelta al trabajo de los profesores, quienes "se esfuerzan por sacar el mayor número de alumnos adelante".

"Nadie se imagina -cuando no lo ha vivido- lo ingrato que es empezar el curso corrigiendo, evaluando y atendiendo reclamaciones, tres de las actividades menos edificantes de este trabajo", dice este profesor, que recomienda a sus colegas "generosidad y paciencia".

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