Amazonas en pie de guerra

Un niño indígena observa el arma de un soldado brasileño desplegado en las maniobras militares en Tabatinga. :: reuters/
Un niño indígena observa el arma de un soldado brasileño desplegado en las maniobras militares en Tabatinga. :: reuters

Unas maniobras militares conjuntas de Brasil, Perú, Colombia y EE UU alarman a ecologistas y pacifistas

MILAGROS L. DE GUEREÑO

Efectivos castrenses de Brasil, Colombia y Perú se han subordinado, por primera vez en la historia, a las fuerzas estadounidenses en unas insólitas maniobras militares desarrolladas en los últimos días en la Amazonia. Medios brasileños han calificado los ejercicios conjuntos de «alta traición», mientras los ecologistas ponen el grito en el cielo por sus consecuencias medioambientales.

En teoría son entrenamientos para la evacuación masiva en caso de catástrofe humanitaria, pero provocarán el impacto de toneladas de contaminantes al medio ambiente en ese pulmón del planeta, en fase de emergencia ya a causa del cambio climático. Por otra parte, despiertan recelos de quienes temen que la base temporal se convierta en definitiva a menos de 600 kilómetros de Venezuela. Los críticos observan un esquema similar al empleado hace dos años en Hungría por la OTAN, que desplegó 1.700 militares en una simulación de ayuda logística que se convirtió en permanente.

Desde el día 6 hasta ayer, más de 2.000 uniformados -1.550 brasileños, 120 peruanos y 150 colombianos, además de un número sin determinar de estadounidenses- se asentaron temporalmente en Tabatinga, la ciudad brasileña que, con la colombiana de Leticia y la peruana de Santa Rosa de Yavarí, son los vértices del triángulo conocido como 'la tierra de las tres fronteras'.

Por el río Amazonas, que ha dado nombre a los ejercicios 'Amazon Long', transitan decenas de lanchones transportando aventureros que buscan adentrarse en la inhóspita y salvaje selva. A falta de frontera o barreras aduaneras, solo las banderas en tiendas o postes y la pintura en los bordillos indican en qué país se está.

Decenas de tiendas de campaña y carpas alojan a los militares, que han convertido en polígono de tiro y de prácticas una parte de esos casi siete millones de kilómetros cuadrados que, pese a las amenazas climáticas y el expolio, constituyen la esperanza verde del planeta.

Según la página oficial del Ejército brasileño, los objetivos del ejercicio son «crear una base logística multinacional temporal para realizar operaciones de control de migración ilegal, asistencia humanitaria, operaciones de paz, acciones contra el narcotráfico y cuidados ambientales». Pero han disparado toneladas de munición muy cerca de tierras y selvas donde habitan muchas comunidades indígenas y diversas especies de animales exóticos, ya en peligro a causa de la contaminación de las aguas y otros efectos directos de la extracción incontrolada de petróleo, oro, cobre y uranio.

Recursos en peligro

Los expertos calculan que la Amazonia ha perdido más de 1,4 millones de kilómetros cuadrados -casi tres veces España- de bosque húmedo tropical, que es una de las más ricas reservas de agua dulce de la Tierra. A este paso se pondrá en peligro la producción de agua dulce, la regulación del clima mundial y en especial de las lluvias, la captura de dióxido de carbono y la posibilidad de encontrar plantas medicinales. El excandidato presidencial demócrata en EE UU Bernie Sanders advirtió de que «las guerras del futuro serán por el agua»; pues bien, Brasil es el primer país en reservas de agua dulce, Colombia el sexto y Perú el octavo.

Pero el Amazonas esconde otro recurso codiciado: «El 95% de las reservas de niobio, fundamental para el acero de las naves espaciales y de los misiles intercontinentales, y el 96% de las reservas de titanio y tungsteno, utilizados en la industria aeronáutica espacial y militar, además de ser rica en petróleo, gas, uranio, oro y diamantes», como recuerda la periodista argentina Telma Luzzani en su libro 'Territorios vigilados'.

Que el general brasileño Guilherme Cals Theophill afirme que eligieron Tabatinga «porque queremos mostrar al mundo las dificultades de nuestra Amazonia» no acaba de convencer a quienes, como el diario 'ZeroHora', aseguran que la inclusión de los gringos en estas maniobras y en ese entorno constituye «alta traición». «Invitar a las Fuerzas Armadas de EE UU para hacer ejercicios conjuntos con las nuestras, en la Amazonia, es como un crimen de lesa patria. Enseñar al enemigo cómo combatirnos en la selva amazónica es alta traición», clamó.

La agencia rusa Sputnik cita al experto Miguel Ángel Barrios alertando de una posible intervención norteamericana en Venezuela desde Perú, donde dispone de ocho bases. Quizás no sea casualidad que, en lo que va de año, se hayan realizado además maniobras en el Caribe, Colombia y Panamá.

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