Hoy

Equilibrar el copago

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, anunció ayer su intención de «ajustar» el copago farmacéutico para los jubilados que cobran pensiones en el tramo de renta que va de los 18.000 a los 100.000 euros. En la actualidad, los pensionistas con una renta de hasta 18.000 euros anuales pagan el 10% de los medicamentos con un límite de 8,23 euros/mes, en tanto que los comprendidos en el tramo entre los 18.000 euros y los 100.000 euros al año pagan también el 10% pero con un tope mensual de 18,52 euros. A partir de esta renta, el copago es del 60%, con un límite de 61,75 euros mensuales. Lo que la ministra pretende es graduar el tramo intermedio -entre 18.000 y 100.000 euros-, dotando a la contribución del pensionista de más progresividad, que por el momento no ha especificado. La reforma implementada mediante el real decreto ley de 2012 ya estableció mayor progresividad para los ciudadanos activos, que hasta entonces abonaban todos un copago del 40%. Con la reforma de 2012, se mantuvo el copago del 40% para quienes ingresaban menos de 18.000 euros, se subió al 50% a quienes percibían rentas entre 18.000 y 100.000 euros y al 60% a quienes sobrepasaban los 100.000 euros. Los cambios para los pensionistas, introduciendo más progresividad, son razonables en principio, aunque deberán ser valorados definitivamente cuando se conozcan con todos los pormenores. La ministra ha recordado que, al contrario que el copago sanitario, que es una figura ajena a nuestro modelo, el farmacéutico ha existido siempre, y tiene sentido como elemento disuasorio de la sobremedicación. Los requisitos que debe cumplir cualquier sistema que se establezca son que nadie haya de prescindir de la atención farmacéutica que necesite por razones económicas y que los enfermos crónicos no se vean penalizados por el modelo. En este marco amplio, que no parece que vaya a alterarse por las sugerencias de la nueva ministra del ramo, el sistema farmacéutico seguirá siendo el eficaz complemento de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, que es el nuestro y que tenemos que preservar a cualquier precio.