Hoy

Una educación entre iguales para nuestros iguales

LA educación es un derecho fundamental de todas las personas, recogido en el artículo 27 de la Constitución, así como en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que es una herramienta para hacer a la ciudadanía libre y autónoma porque sólo una ciudadanía con capacidad crítica puede construir una sociedad mejor. Pero, la educación no es un derecho más, es la base de otros derechos fundamentales como la libertad o la igualdad y además, no solo es un derecho individual de cada uno sino un bien común imprescindible para asegurar la cohesión y la equidad social. En una sociedad democrática las administraciones públicas deben poner el máximo de recursos y refuerzos en el sistema público de Educación.

Como bien dice mi admirado José Antonio López Fernández, «A lo largo del siglo XX se ha conseguido en España que cada pueblo tenga una escuela y, en bastantes casos una buena escuela, pero para educar en el siglo XXI es necesario que cada pueblo sea una escuela, cada calle una clase, cada casa un núcleo de civismo, cada ciudadano un maestro y cada maestro uno de los ciudadanos más respetable y más respetado de la sociedad». Para eso, no es suficiente con desarrollar acciones puntuales en la Educación primaria o en Secundaria, ni siquiera es suficiente con introducir programas en todas las etapas y especialidades de la educación reglada, hay que ir mucho más allá. Hay que fomentar modelos de dinamización cultural y de aprendizaje a lo largo de la vida destinados a la población infantil, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres de la Extremadura rural. Los pueblos se nos vacían por la falta de oportunidades laborales pero también por la desigualdad que genera la dificultad al acceso a la cultura, a los servicios sociales y a una educación de calidad en igualdad de condiciones con las zonas urbanas.

Somos conscientes de que una sociedad que apuesta por su futuro es aquella que apuesta por la educación; que los esfuerzos de hoy serán los logros de mañana y que los fondos destinados a formar a los ciudadanos es la mejor inversión que puede hacer. Por eso, nos hemos propuesto transformar Extremadura desde la escuela y queremos contar contigo. Nuestra propuesta educativa debe centrar sus esfuerzos en desarrollar un modelo que se basa en cuatro pilares básicos. Nuestro objetivo es conseguir una educación 'publica, social, cercana y eficaz'.

Una educación que anteponga el interés público a lo privado, que sea de verdad un derecho ciudadano garantizado por nuestro ordenamiento jurídico y que nadie se vea excluido de este derecho por su condición económica, social o personal.

Una educación que responda al objetivo fundamental de transformar nuestro entorno hacia una sociedad más justa e igualitaria, que garantice la igualdad de oportunidades de toda la ciudadanía y que sirva como pilar fundamental en fomento de la formación de todos los ciudadanos a lo largo de toda su vida. El modelo de Educación inclusiva que proponemos supone 'una adaptación del sistema al alumnado y no del alumnado al sistema'.

Una educación que esté próxima a los ciudadanos, que se integre en su entorno como eje dinamizador y que preste sus servicios allí dónde los necesita el ciudadano. Queremos que sea la educación la que se centre en las personas y no que sean las personas las que tengan que ir en busca de la educación. Nuestro objetivo es convertir al centro educativo en el eje de la formación de los ciudadanos a lo largo de toda su vida y que actúen como dinamizadores culturales y sociales de su entorno. Una sociedad democrática tiene que garantizar y profundizar la vida democrática de los centros. Por eso, la gestión del centro escolar tiene que estar en manos de sus propios órganos de gobierno, siendo obligado fomentar la participación democrática de todos los miembros de la comunidad educativa.

Por último, queremos construir una educación eficaz, dotada de los recursos necesarios, tanto personales como materiales, que nos permita alcanzar los objetivos fijados con las garantías suficientes. La dotación presupuestaria de la Educación debe ser la necesaria para un derecho ciudadano de primera magnitud. Conscientes de que es más necesario que nunca mejorar la eficacia y la eficiencia en el empleo de los recursos, entendemos que hay margen para mejorar el trabajo de los educadores. Hoy es más importante el esfuerzo de todos, incluida la colaboración entre las administraciones y el profesorado, con más y mejor aportación presupuestaria y profesional, así como una reorganización flexible de los centros. Pero no se puede confundir una política de racionalización y modernización con una de recortes indiscriminados.

Es necesario establecer un diálogo entre iguales y debatir en torno a la Educación que queremos debe ser compartido, un viaje que dura toda la vida y en el que cabemos todas y todos, cada cual al ritmo que le permitan sus capacidades y atendiendo a sus principios y valores, para hacer realidad el principio de igualdad de oportunidades también en el proceso de participación. Para redirigir ese camino, creemos imprescindible crear una 'mesa de diálogo' formada por toda la sociedad extremeña que incluya: partidos políticos, sindicatos, asociaciones de padres/madres, representantes de distintas asociaciones, organizaciones y plataformas cívicas y movimientos educativos. En Podemos tenemos un planteamiento muy claro de transformación pero nos gustaría debatirlo con los demás agentes y, si fuera posible enriquecerlo y mejorarlo.