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Así fue cómo un vagabundo heroinómano se convirtió en multimillonario

Así fue cómo un vagabundo heroinómano se convirtió en multimillonario
  • Khalil Rafati estuvo a punto de morir por culpa de la heroína y quince años más tarde tiene su propia cadena de smoothies

Rafati es el dueño de SunLife Organics, una cadena de zumos que se ha diseminado desde su lugar de nacimiento en la soleada Malibú y que ahora está presente en seis lugares diferentes de Los Ángeles. La inspiradora historia de este hombre de 46 años que salió de la calle para ser un exitoso hombre de negocios se ha convertido en un libro titulado 'I forgot to die' ('Se me olvidó morir'). Con esta obra pretende ayudar a otros que hayan perdido la esperanza de triunfar, como le pasó a él cuando consumía heroína, según informa El Correo.

En la década de los 90, Rafati se trasladó a Los Ángeles para dirigir un negocio de venta de automóviles, pero la cosa no fue como esperaba. Comenzó a vender droga y, con el tiempo, él mismo acabó enganchado a la heroína. Rafati estuvo a punto de morir en 2001, cuando sufrió una sobredosis en una fiesta en Malibú. Tocó fondo. Pasó dos años en la cárcel y después acabó viviendo en la calle. «Había llegado al fondo de los fondos», comenta recordando esos momentos. «No tenía más que hacer. Estaba acabado». Sin embargo, en este punto tan bajo de su vida, Rafati decidió optar por la sobriedad y por mejorar su vida.

Después de dejar las drogas, Riviera fundó un centro de transición para drogadictos y alcohólicos. Empezó a preparar unos zumos naturales para fortalecer a los pacientes de una clínica de rehabilitación. Esos smoothies fueron triunfando en Malibú poco a poco hasta el punto de que venían personas ajenas a las drogas a comprar los zumos de Rafati. «Mucha gente iba al centro de recuperación solo para disfrutar de uno de mis batidos», comenta. «Incluso llegó a ser un poco embarazoso».

Al ver que tenía un gran producto entre las manos se atrevió a pedir un préstamo bancario para abrir su propio negocio. Con trabajo, ilusión y dedicación fue expandiendo su negocio hasta tener su propia cadena, SunLife Organics, con seis locales en Los Ángeles.

De vivir en la calle, Rafati ahora es millonario gracias a la cadena. Sin embargo, nunca se ha olvidado de su pasado y contrata a personas para trabajar en las tiendas que necesitan el tipo de ayuda que estaba buscando hace 15 años.