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Un tiburón ataca a un surfista en una playa de Australia

Un gran tiburón blanco en las aguas de Australia.
Un gran tiburón blanco en las aguas de Australia. / Afp
  • La víctima es una persona de 36 años que escapó del bocado del escualo con solo tres puntos en el muslo gracias a que su tabla de surf aguantó la mayor parte de la mordida

Un tiburón ha atacado hoy a un surfista en una playa de un destino turístico principal del estado de Nueva Gales del Sur, en el este de Australia, avivando el debate sobre la seguridad en las playas.

La víctima es una persona de 36 años que surfeaba en la bahía de Byron y escapó del bocado del escualo con solo tres puntos en el muslo gracias a que su tabla de surf aguantó la mayor parte de la mordida, según el canal de televisión ABC.

Las autoridades de la localidad de Byron cerraron temporalmente las playas tras el incidente y después de que se avistara un tiburón de tres metros que podría ser el responsable del ataque. En este contexto, el ministro de Industrias Primarias del Gobierno de Nueva Gales del Sur, Niall Blair, ha explicado que propondrán al Parlamento en noviembre empezar con un plan piloto de redes contra tiburones en la costa norte. "Ya tenemos redes entre Newcastle y Wollongong y se ha comprobado que son eficaces", ha detallado Blair, según la citada fuente.

El portavoz del Partido Laborista en Nueva Gales del Sur, Walt Secord, ha dicho que las autoridades llevan meses con este proyecto y ha opinado que deberían empezar a instalarse las redes mañana en vez de esperar más tiempo. Cientos de personas se manifestaron el domingo contra la iniciativa gubernamental porque creen que las redes acabarán con gran variedad de especies marinas, como los delfines. Por su parte, el alcalde de Byron, Simon Richardson, ha acusado al Gobierno de Nueva Gales del Sur de insistir en las redes e ignorar otras propuestas, como la vigilancia.

Los ataques de tiburón son comunes en Australia, donde habitan unas 180 especies de escualos. El estado de Australia Occidental (oeste) puso en marcha en 2013 un plan de protección que contemplaba la caza y muerte de tiburones de más de tres metros, mientras que el estado de Queensland apostó por las redes.