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Amor a todo volumen

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/ R.C.

  • En pleno desfile de las Fuerzas Armadas, en una rueda de prensa política, en un concierto sinfónico... algunas pedidas de mano parecen de película. Y el fenómeno va a más en España

La rodilla, la rodilla!». El siseo no cesaba mientras la Unidad Militar de Emergencias (UME) mantenía una perfecta formación antes del desfile del 12 de Octubre en Madrid. Cuadrados como si un general anduviese cerca, los militares realmente escoltaban con honores a uno de sus compañeros que decidió que el lluvioso día era perfecto para pedirle la mano por sorpresa a su novia... aunque los nervios hicieron que se le olvidase arrodillarse.

Hay antecedentes en el Ejército. Ya hace un tiempo, un soldado solicitó permiso a sus superiores del Centro de Formación de Tropas de Cáceres para preguntar a su pareja si quería casarse con él coincidiendo con la fecha de su jura de bandera y ante 200 compañeros como testigos. El vídeo se hizo viral en YouTube, donde ahora proliferan peticiones de mano típicas de películas americanas, pero 'made in Spain'.

«Se debe, sin duda, a esa atracción que se siente por lo de fuera. Antes era una cuestión íntima; las dos familias se reunían en casa de la novia y se hacía un acto social. Esto es una moda que se está extendiendo en nuestro país como tantas otras costumbres importadas, Halloween, por ejemplo», detalla Gerardo Correas, presidente de la Escuela Internacional de Protocolo.

Y el fenómeno va a más. Igual de atónitos que en el desfile de las Fuerzas Armadas se quedaron hace poco los asistentes a una rueda de prensa de Mónica Oltra, vicepresidenta valenciana, cuando un informador pidió la palabra... pero no para preguntar a la política sobre asuntos del consejo de gobierno. Tomó el micrófono para declararse a su novia, también periodista y presente en el mismo acto. Hincó la rodilla en tierra, enseñó el anillo y recibió un 'sí' por respuesta.

Más acostumbrados a estas muestras públicas de cariño parecen los miembros de la Film Symphony Orchestra (FSO), que se está especializando en pedidas en sus conciertos. La última hace unos días en el Auditori de Barcelona. Esta vez, en lugar de la marcha nupcial, ambientaron el '¿quieres casarte conmigo?' con la melodía de la película 'Cinema Paradiso'. Ya están pensando qué harán para la próxima, porque no descartan participar en alguna otra declaración pública de amor durante su gira.

La banda sonora por excelencia de esta tendencia se llama 'Marry you', la canción de Bruno Mars. Convertida en un himno, sirvió como fondo musical para la curiosa petición de matrimonio que hace unas semanas tuvo lugar en Palma de Mallorca a bordo de un autobús turístico, ¡con cincuenta extras anónimos incluidos! Hubo coreografía, caretas con la imagen de los novios y una ceremonia tradicional ante la catedral. Todo muy al estilo americano, donde nos llevan aún ventaja. Allí, vecindarios enteros se ponen manos a la obra para 'flashmods' matrimoniales de lo más currados.

Todo vale

«En la actualidad, la pedida de mano es una convención social de reunión más que una petición en firme tal y como se entendía antes. Esto ha modificado incluso las costumbres que se sucedían en el evento. Los regalos, por ejemplo, ya no se hacen como antaño», puntualiza Correas. Muy atrás quedan los tiempos en que era necesario que el padre de la novia diera su beneplácito para el enlace, y en esta adecuación a la modernidad muchos se afanan por buscar el más difícil todavía. O lo más espectacular. Todo vale para sorprender y lograr el ansiado 'sí'. Aunque, antes de ponerse a idear una declaración de amor de este tipo, conviene atender el consejo del experto en protocolo: «Cada uno hace lo que quiere, pero hay que tener en cuenta que a algunas personas les da vergüenza la demostración pública de algo íntimo».

Algunos recurren a la televisión como intermediaria, con millones de ojos pendientes de cualquier detalle, como ocurrió recientemente en 'El Hormiguero' dentro de la sección de Manolo Sarria. Poco antes, un policía se declaraba en Alicante tras alquilar una sala de cine y llenarla de amigos y conocidos. También ha habido peticiones pintadas en una chimenea industrial a bastantes metros de altura, en vallas publicitarias, en el Camino del Rocío, en pleno partido de baloncesto y retransmitido el momentazo por videomarcador...

Los estadounidenses lideran estos asuntos, y algunas de sus iniciativas más curiosas se han copiado ya a este lado del Atlántico: buceando en un acuario entre tiburones con un cartelito con la tradicional frase, aviones con pancartas gigantes, hasta anillos dentro de un huevo Kinder o en la caja de una pizza pedida por teléfono. Aunque no siempre la espectacularidad garantiza el éxito. Sin su 'sí, quiero' se quedó una joven de Gijón tras idear toda la parafernalia para sorprender a su novio y padre de su hijo. El Ayuntamiento le negó el permiso para organizar una quedada pública para declararle su amor. Más de doscientas personas ya habían confirmado su asistencia a través de las redes sociales tras publicitarlo en una emisora de radio. Se quedaron con las ganas. Esta vez no hubo pedida a la americana. Tuvo que hacerlo sin altavoz.