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Coca-Cola y Pepsi gastan millones en patrocinar organizaciones sanitarias

Coca-Cola y Pepsi gastan millones para evitar leyes antirrefrescos
  • Un estudio acusa a las multinacionales de influir en las entidades médicas de EE UU para que no apoyen políticas contra el consumo de refrescos

El consumo habitual de bebidas azucaradas es una de las causas de obesidad y diabetes. Sin embargo, según un estudio publicado ayer, las dos principales empresas del sector, Coca Cola y PepsiCo, gastan millones de euros cada año para asociar su marca a una imagen de vida sana y para influir contra la aprobación de leyes en Estados Unidos que desincentiven el consumo de refrescos. El trabajo, editado en la 'Revista Americana de Medicina Preventiva' (AJPM), registra que, de 2011 a 2015, entre ambas compañías financiaron a no menos de 96 organizaciones sanitarias e hicieron 'lobby' contra casi una treintena de leyes; y eso solo en Estados Unidos. Los autores denuncian que tratan de proteger sus ingresos a costa de la salud de la población.

Los autores del trabajo comparan las estrategias de la industria de los refrescos con las del alcohol y el tabaco. Aseguran que los pagos a organizaciones sanitarias buscan influir para que estas no apoyen iniciativas que puedan ir contra los intereses de las empresas. En concreto, recalcan, tratan de impedir leyes que desincentiven el consumo de bebidas azucaradas para luchar contras la obesidad y la diabetes, ambas al alza desde hace décadas.

«Otros estudios sobre los patrocinios de las empresas de alcohol y tabaco sugieren que esta filantropía es una herramienta de marketing que puede usarse para silenciar a organizaciones sanitarias que, en otras circunstancias, apoyarían medidas contra estas empresas», explicó Michael Siegel, coautor del trabajo.

En el artículo ponen de ejemplo lo que sucedió con la ONG Save The Children, que durante años apoyó crear impuestos especiales para las bebidas azucaradas que desincentiven su consumo. «En 2010 dejaron de pedirlo después de recibir más de cinco millones de dólares de Coca Cola Company y PepsiCo en 2009», destacan los autores. «El principio de reciprocidad sugiere que las organizaciones patrocinadas no solo se quedan calladas, sino que incluso acaban por apoyar las propuestas de las empresas de refrescos».

A raíz de la publicación de este estudio, la Asociación Estadounidense de Refrescos ha emitido un comunicado en el que defienden la financiación de organizaciones sanitarias. «Tal y como explica este estudio, muchas de estas organizaciones luchan por mejorar la salud de la población, algo que nos enorgullecemos de apoyar», recalcan, y destacan que están tomando «acciones voluntarias para reducir las calorías y el azúcar del consumo de refrescos».

Desde Coca Cola España, por su parte, defienden que la empresa hace público todo el dinero que dedican a financiar a estas y otras organizaciones. En su página web lo desglosan dentro de sus 'Colaboraciones en salud, nutrición y actividad física y apoyo a través de becas a proyectos de investigación'. «Hemos hecho un gran esfuerzo por ser transparentes, para que queden claros nuestros objetivos y que no tenemos nada que ocultar», indican desde la compañía.

El estudio en la AJPM resalta que PepsiCo, por su parte, no desvela a quién paga, ni cuánto. En los últimos quince años, destacan desde Coca Cola España, han impulsado sus alternativas bajas en calorías, que ya representan un 37% del total de sus ventas.

«En vez de apoyar la salud pública, las organizaciones que reciben estos pagos pueden convertirse, sin saberlo, en socios que contribuyen a la estrategia de marketing de la empresa», recalcan los autores del estudio. Y ponen de ejemplo las declaraciones de un ex alto directivo de marketing en PepsiCo, que reconoció: «Creemos que haciendo buenas obras de forma que estén alineadas con nuestros valores de marca también ayudamos a mejorar los resultados financieros».

El trabajo también detalla que, de los 29 proyectos legislativos en los que Coca Cola y PepsiCo hicieron lobby en Estados Unidos -tratar de influir en los legisladores-, en 28 presionaron contra las medidas propuestas, que siempre buscaban mejorar la dieta de los ciudadanos. Solo impulsaron la aprobación de una, «llena de excepciones y recovecos legales», señalan los investigadores. Según sus datos, entre 2011 y 2014, Coca Cola destinó más de cinco millones de euros anuales a influir en legisladores. En el mismo periodo, PepsiCo dedicó algo menos de tres millones de euros, y la Asociación Estadounidense de Refrescos casi otro millón de euros más.