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La infancia robada

La infancia robada

¡Qué ganitas tengo de que crezcan los niños! piensan o verbalizan muchos padres y madres mientras realizan la tarea de educar a sus hijos. Tus hijos van a crecer y lo harán más rápido de lo que imaginas pero hay un tiempo para ser niños, un tiempo imprescindible y necesario para poder crecer.

Hay una realidad en la educación familiar, la de que educar es una tarea que necesariamente consume el tiempo (el tiempo libre) de padres y madres y que además es una tarea que no está exenta de conflictos.

¿Estamos robando la infancia a nuestros hijos?, ¿Somos una sociedad que considera la infancia como una “enfermedad” pasajera, como una academia para convertirse en personas adultas?

Somos la sociedad en la que vivimos. Es verdad que nuestros niños y niñas no viven las penalidades que viven miles de niños y niñas en otras partes del mundo. Pero creo que nuestra sociedad desarrollada, de otra manera, también contribuye a “robar” la infancia de los niños.

Y no lo digo porque los bebés salgan de los hospitales maternos con vaqueros y zapatillas de deportes; ni porque busquemos desde bien pequeños la excelencia en lugar del desarrollo; ni porque juegan con tecnología desde pequeños pero no juegan solo por divertimiento, juegan para que los padres podamos disponer de tiempo para nosotros mismos. Se escolarizan con tres años o menos y esperamos de ellos que además de saberse limpiar el culete, permanezcan cinco horas siguiendo el guión, porque si no van a tener problemas. Pensamos en su futuro, todo lo que hacemos es por su futuro, los padres vivimos acuciados por el futuro mientras nuestros hijos viven y crecen en el presente.

Lee el post completo en el blog Escuela de Padres