Hoy

Amagar, amagar, amagar...

SÉ que en la política, como en el ajedrez, cualquier movimiento erróneo puede resultar catastrófico, pero si un jugador se enroca en el inmovilismo mientras el otro sigue una estrategia definida, aunque sea torpe, lleva sistemáticamente al fracaso, porque amagar con un jaque que nunca se materializa da alas al contrincante. Es lo que está pasando entre el Gobierno y la ruta secesionista del Parlamento de Cataluña. Cada paso que dan los separatistas, el Gobierno lo pasa al fiscal y éste al Tribunal Constitucional, que acaba anulando lo acordado por aquellos y advirtiéndoles de la ilegalidad en la que incurren y ya está. Pero ellos siguen con su hoja de ruta, avanzando, pregonando el desacato a la Constitución, haciendo ostentación de desobediencia al Tribunal Constitucional, tirando a la papelera las sentencias de los tribunales…

¿Hasta cuándo este amagar, amagar y amagar, tragando saliva y permaneciendo de brazos cruzados, mientras los secesionistas se crecen en su desafío, suman adeptos y se muestran en cada ocasión más seguros e impunes? Con tanto dictamen, tantas sentencias y avisos, que no concluyen en nada concreto, estamos facilitándoles la desconexión de España, no de derecho pero sí de hecho. No olvidemos que por derechos y dictámenes, Gibraltar es español desde hace muchos años, pero ahí sigue la estrafalaria colonia, porque los ingleses, como el Parlamento de Cataluña, con los papeles se encienden un puro y lo que digan la ONU o los tribunales europeos es para ellos «leche migá». Es como si nos enviaran una sanción de tráfico y todo quedara en el envío. Si nos apresuramos a pagar es porque sabemos que nos va a costar el doble, vamos a perder el tiempo y al final, vía Hacienda, husmearán en nuestras cuentas para embargarnos el importe. Si solo fuera recibir la papela de la sanción, bien sabemos lo que nos limpiaríamos con ella.

Imagino que el Gobierno no quiere victimizar a los secesionistas que se ríen abiertamente de la Constitución y está acumulando razones para dar un aldabonazo inapelable, pero parece que no llega la hora de atajar tanto desacato, porque el referéndum de autodeterminación ya lo tienen en el calendario o, como plan B, convocar unas «elecciones constituyentes», saltándose las normas y haciendo cortes de manga a todo lo que no les conviene. La secesión ya tiene fecha en el calendario, junio o julio del próximo año. ¿Respuesta del Gobierno? Que dicho referéndum es ilegal y que caerá todo el peso de la ley sobre quien lo convoque. ¡Otra más y van…! La tontuna del desnortado Zapatero les dio alas que finalmente cortó el Tribunal Constitucional, pero aquel por acción y Rajoy por omisión, los rupturistas siguen con su ruta imperturbables, mientras el Gobierno y los tribunales españoles se aferran a la pataleta de enviar avisos de la ilegalidad en la que incurren. ¡Qué rotundidad, que miedo, temblando deben de estar!