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Más calor durante todo el año

Un hombre se refresca en una fuente durante la ola de calor de esta semana.
Un hombre se refresca en una fuente durante la ola de calor de esta semana. / MIGUEL A. LOPES / EFE
  • Los expertos avisan de que los episodios de altas temperaturas van a ser más frecuentes y los inviernos serán cada vez más suaves

Olas de calor o, al menos, episodios de temperaturas superiores a las normales, como los vividos esta semana en gran parte de España, van a ser la rutina a partir de ahora. Los meteorólogos y los climatólogos advierten de que «habrá que acostumbrarse» a convivir con el «buen tiempo» y que cada vez serán menos marcados los pasos del invierno al verano y viceversa. Lo habitual serán valores superiores en un grado a las temperaturas medias, pero los incrementos de más de cinco, como los de esta semana, a buen seguro que van a propiciar la instalación de aparatos de aire acondicionado en zonas del país donde estos electrodomésticos apenas tenían mercado.

El meteorólogo y portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Modesto Sánchez, explica que los últimos estudios sobre el clima apuntan a que en el futuro inmediato habrá «más episodios de temperaturas altas u olas de calor», que se producen cuando el 10% de las provincias registra temperaturas superiores a las normales durante un periodo de tres días o más.

«Deberemos acostumbrarnos a vivir con temperaturas más altas en cualquier época del año. Los estudios apuntan en esa dirección», cree este experto, que se remite a los informes que está elaborando el Panel Internacional para el Cambio Climático. Pero, además, durante los últimos dos años, en todos los informes trimestrales ofrecidos por la Aemet solo se han recogido alzas: «siempre está por encima de la media». «Tenemos que ir mentalizándonos», apunta el portavoz del organismo estatal, que indica que «cada año va siendo un poquito más caluroso, con temperaturas elevadas en casi cualquier época».

Esto se ha traducido en veranos tórridos e inviernos suaves con unas primaveras y otoños que pasan casi imperceptibles. «No sé si lo que vamos a perder es el otoño, pero lo que sí vamos a perder es el invierno, dado que va a haber un otoño-primavera seguido, consecuencia de la suavización de las temperaturas invernales, a los que seguirán veranos muy calurosos. Esto ya se viene produciendo, de alguna manera. Los últimos inviernos han sido muy suaves y eso hace que el otoño no se distinga bien del invierno, y la primavera empieza desde muy pronto a ser casi verano», explica Sánchez, para el que todo apunta a que «vamos tener dos estaciones».

Para el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Juan Grimalt, que haga más calor «es coherente con la tendencia del cambio climático, pero tampoco se puede decir que el calor que hemos pasado sea debido a éste, dado que en el pasado también teníamos episodios de más calor». Asimismo, advierte de que «en el futuro cada vez habrá más momentos así», apunta Grimalt, que reitera que tendrán lugar en cualquier época de año, lo que hará subir el mercurio muy por encima de las temperaturas medias habituales. «De hecho hace tiempo que los inviernos son mucho más suaves que lo eran hace 20 años», recuerda.

Según este experto en cambio climático, la actual situación «no puede volverse atrás, porque aunque ahora dejáramos de emitir a la atmósfera cantidades masivas de CO2, cosa que todavía no está pasando, el gas que ya se ha lanzado no va a desaparecer». Y es que estas emisiones, principalmente procedentes de la quema de combustibles fósiles, «tiene una vida media de entre 300 y 400 años. Esto no tiene vuelta atrás».

Punto sin retorno

Con este investigador coincide la responsable sobre el cambio climático de la organización ecologista Greenpeace, Tatiana Nuño, que avisa de que «si seguimos a este ritmo, cuando más aumenten las temperaturas, cuanto más aumenten los gases de efecto invernadero, mayores van a ser los impactos medioambientales y más frecuentes van a ser las olas de calor como la vivida esta semana». «El cambio climático es reversible en el sentido de que cuanto antes actuemos menos malos serán los impactos», dice la ecologista, recordando las recomendaciones del grupo de experto de cambio climático. «Hay que evitar llegar al punto sin retorno (el denominado 'tipping point'), donde la situación será irreversible para poder regresar a unas temperaturas moderadas».

Nuño recuerda que desde Greenpeace llevan advirtiendo de esta situación desde 1991. «Los últimos informes de los institutos científicos y del grupo de expertos en cambio climático dejan claro que olas de calor como las que hemos pasado van a ser cada vez más frecuentes, más duraderas y más intensas», asegura.

«Desde Greenpeace hacemos un llamamiento, en este año de negociación entre los partidos, para que las políticas tengan como base actuar frente al cambio climático», afirma Nuño. Esas políticas pasarían por cumplir los tratados internacionales como el Acuerdo del Clima de París, los compromisos europeos de reducción de emisiones y «garantizar la transición a un modelo energético que esté basado solamente de energías renovables», explica la miembro de Greenpeace, que denuncia que durante 2015 España aumentó el uso del carbón y se produjo un «bloqueo» de la implantación de todas las renovables, como son las plantas solares o eólicas.