La patrona de los casareños ya está en el pueblo

La calle Barrionuevo ha visto pasar a la Virgen por segunda vez. :: L. c.
La calle Barrionuevo ha visto pasar a la Virgen por segunda vez. :: L. c.

LUCÍA CAMPON GIBELLO

Vestida de rojo y bajo su palio plateado la Virgen del Prado fue recibida el jueves en su pueblo. Centenares de casareños salieron a la calle para dar la bienvenida a su patrona, como ocurre cada mes de septiembre. A las ocho de la tarde llegó a la ermita de Santiago. Del traslado se encargó el casareño Ángel Casares, quien lleva numerosos años encargándose de traer a la Virgen desde su ermita a la localidad.

La Asociación Amas de Casa se encargó de decorar el pequeño camión, con grandes palmas y flores blancas de papel, en el que las imágenes de la Virgen y El Niño fueron portadas. Era la primera vez que llegaba a Santiago. Así lo decidió la cofradía, quienes en los últimos años han querido que la Virgen pase por distintas calles, para dar gusto a todos los vecinos.

En la calle Barrionuevo Bajo estaban pletóricos. Los balcones lucían las mejores galas, con colchas y mantos, además de imágenes de la Virgen. Los vecinos aguardaron el paso de la Virgen por esta calle, una ocasión excepcional, y que sólo había sucedido durante los actos del XXV aniversario de su coronación canónica en el año 2013. «Estamos muy contentos, a todos nos gusta que la Virgen pase por nuestras casas», decían algunas vecinas. Once jinetes y amazonas, entre ellos dos niños de corta edad, abrieron el desfile con sus caballos. «Somos pocos porque muchos están trabajando y no han llegado a tiempo», decían algunos integrantes de la Asociación Ecuestre 'Virgen del Prado'.

Los más pequeños, acudieron vestidos con los trajes típicos, también algunas mujeres lucieron los refajos, aunque una minoría. «Son pocas las que nos vestimos pero nos gusta conservar la tradición mientras se pueda», decían algunas casareñas. Madres ilusionadas con sus bebés que por primera vez han desfilado junto a la Virgen, con el deseo de que la Virgen les dé protección.

En la Cruz de los Caídos la Virgen aguardaron la llegada de los integrantes de la banda municipal, quienes tuvieron un leve retraso ya que regresaban de un acto en el municipio de Casas del Castañar.

Además, los costaleros hicieronun esfuerzo mayor al portar a la imagen, por el peso del palio. «Se nota que pesa más, y el palio se tambalea y quizás por eso nos cuesta más», indicaron algunos de ellos. Al llegar a la parroquia, los fieles ya la esperaban en su interior.

Ahora se celebra el novenario a la patrona, y será el día 24 cuando regrese de nuevo a su morada en La Jara.

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