Montánchez potencia el carnaval ancestral del Jurramacho con seis días de festejos

EFE

Montánchez potencia hasta el 17 de febrero su particular carnaval del Jurramacho, uno de los más antiguos del país y cuyo tipismo radica en un intento de lograr la irreconocibilidad del disfrazado con el uso de ropajes antiguos sin ningún criterio estético, para confeccionar un atuendo que navega entre la comicidad y lo macabro. Los carnavales de Montánchez se pierden en el tiempo en cuanto a su origen, y la tradición «ha permanecido viva a lo largo de los años sin que la dictadura u otros avatares haya podido suspender una fiesta fiel a su espíritu y a su idiosincrasia», asegura la alcaldesa montanchega, María José Franco.

El carnaval montanchego se caracteriza por la máscara del Jurramacho, atavío de ropas dispares -«cualquier prenda vale, por vieja que esté», para cubrir el rostro y el cuerpo con la intención de transformar a la persona desfigurando la imagen. Nuestro carnaval es la transformación personal, en su estado puro, alejada de convencionalismos y planteamientos estéticos», argumenta la alcaldesa, que subraya que este particular carnaval se ha celebrado durante siglos.

El carnaval montanchego comenzó el viernes día 9 de febrero con un pasacalles infantil, para proceder a la clásica quedada de jurramachos infantiles y adultos en la plaza de España, donde las máscaras bailaron al son del pasacalles El Salero, y todo el mundo hizo lo posible para que no se le reconociera, para dar lugar a la fiesta de la confusión. La persona que mejor representa la tradición tiene el honor de convertirse en jurramacho mayor y también se designa un jurramachino mayor entre los menores.

El domingo fue el turno de las carrozas. La charanga animó las calles y los bares del pueblo desde las 13.00 horas y una hora después comenzó el desfile y concurso de carrozas y charangas, que desembocó en la plaza de España. Ayer tuvo lugar el concurso infantil y mañana se procedió a la despedida del carnaval con el entierro de la sardina. Desde las 20.00 horas habrá degustación de vino y sardinas en la plaza del Altozano, con premio especial incluido para el doliente más llorón que acompañe a la sardina.

El carnaval se cerrará el sábado 17 de febrero con una carrera de cintas a caballo en el polideportivo; con premios para los mejores clasificados y para el jinete o amazona mejor ataviado.

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