La lluvia precipita la clausura del Festival de Circo Contemporáneo de Extremadura en Navalmoral

La lluvia precipita la clausura del Festival de Circo Contemporáneo de Extremadura en Navalmoral

Claudia Ortiz recibió el Premio Nosolocirco 2018 en medio de un aguacero que obligó a suspender el último espectáculo

MIGUEL ÁNGEL MARCOS

La lluvia alteró el inicio y el final del VII Festival de Circo Contemporáneo de Extremadura Nosolocirco que se ha celebrado este fin de semana en Navalmoral y Talayuela con una quincena de espectáculos. El primero, 'El señor de las peonzas', pudo salvarse el viernes al trasladarse a la casa de cultura. El segundo, 'Ludocircusshow', no pudo hacerse el domingo, ya que al ser al aire libre el agua empapó el escenario y los equipos. En medio de ese aguacero se entregó el Premio Nosolocirco 2018 a Claudia Ortíz, «mujer de circo, morala y cofundadora de la compañía Tresperté, que en estos momentos está siendo referencia en Europa del nuevo circo», según dijeron la concejala de Cultura, Nuria Flores, y los organizadores, la compañía Asaco Producciones, el espacio escénico El Quinto Pino y la escuela de animación Circompay, en la clausura obligada de la séptima edición.

Es la tercera vez que Tresperté actúa en el festival que cada final de mayo ocupa calles y plazas en Navalmoral, Talayuela y Jarandilla de la Vera. La primera, cuando echaba a rodar en Andalucía un grupo formado por varios jóvenes apasionados por las artes escénicas; la segunda cuando empezaban a darse a conocer y la tercera ya consolidados, como demuestra el premio que recibieron a primeros de año en Friburgo, en Alemania, en uno de los festivales de circo más importantes de Europa.

De ahí la elección de Claudia Ortiz como merecedora del Premio Nosolocirco 2018, que la joven artista agradecía muy sinceramente, en declaraciones a HOY, por el reconocimiento que supone a su trabajo. Pero, sobre todo, por recibirlo en su pueblo, del que se marchó cuando solo tenía 8 años pero con el que mantiene lazos familiares al residir aquí su padre, Juan Ortiz, muy conocido en el mundillo artístico como actor de teatro y fundador de la compañía Titereatro.

De menos a más

Al margen del premio, el festival ha tenido un desarrollo ascendente en su séptima entrega, puesto que si bien empezó con dudas por culpa de la lluvia -que obligó a trasladar del Jardincillo el primer espectáculo- ha sido una de las ediciones más concurridas en cuanto al número de espectadores. Así se atisbó ya en la noche del viernes, cuando tras la actuación de 'El señor de las peonzas' en la casa de cultura, la plaza de Comillas se llenó para ver el espectáculo 'La Coquette', de Cambahiota Troupe.

También han estado muy animados los talleres de circo que realizaron los Hermanos Moreno el sábado y el domingo, el primer día en el Jardincillo y el segundo en la plaza de la Chimenea, para acercar a los chavales distintas técnicas circenses. El sábado estuvieron acompañados por el espectáculo 'Con mucho clown'; el domingo por 'Pequeño circo cabaret'.

A todo ello hay que unir los pasacalles que protagonizó la compañía Nelson Quinteiro, la actuación de Tresperté en La Chimenea con 'Oopart' y el 'Aire' de Circo Activo, dejando para otra vez el 'Ludocircusshow'.

Sin olvidar el habitual componente social del festival, que esta vez ha puesto Jean Philippe Kikolas con un doble representación de 'Calor', un montaje inspirado en la situación en la que viven muchas personas carentes de hogar, los refugiados, «viajeros involuntarios que se vieron forzados a dejar sus casas, sus pueblos y sus ciudades. Andantes sin tiempo que viajan con la determinación y la esperanza de encontrar un nuevo hogar».

Por el edificio multiusos pasaron estudiantes del instituto Albalat y usuarios del Taller Ocupacional, habituales en el festival, que en esta edición han podido hablar con el artista, conocer el proceso creativo e incluso atreverse a practicar alguna técnica circense.

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