La iglesia de la falta de ortografía

Vista panorámica de Hoyos, en la Sierra de Gata, con su iglesia parroquial a la derecha. :: hoy/
Vista panorámica de Hoyos, en la Sierra de Gata, con su iglesia parroquial a la derecha. :: hoy

El templo parroquial de Hoyos será declarado BIC 36 años después de iniciarse su expediente, retrasado por falta de datos y por poner una 'b' donde tocaba una 'v'

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

De la declaración de la iglesia parroquial de Hoyos como Bien de Interés Cultural (BIC) no se sabía oficialmente nada desde el verano del Mundial de fútbol de España 82, el de Naranjito. El 5 de agosto de ese año, la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas dictó la resolución que daba inicio al expediente para declarar BIC al templo de la localidad de la Sierra de Gata. Pero en ese documento se la nombraba como 'Iglesia del Buen Barón'. Así, barón con 'b'. Y esta errata es uno de los motivos que explica que no haya vuelto a haber noticias de este trámite hasta el pasado enero.

El último día de ese primer mes del año, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó una disposición que, 36 años después, rescataba el asunto de la iglesia de Hoyos. Ese anuncio recogía la resolución firmada por la Junta con fecha 2 de junio del año pasado, y publicada en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) del 22 de ese mes. El asunto quedaba claro ya en el título: Resolución de la secretaría general de Cultura de la Presidencia de la Junta para modificar y complementar la resolución de 5 de agosto de 1982 de incoacción para la declaración de bien de interés cultural a favor de la iglesia parroquial del Buen Varón -ahora sí, bien escrito- de Hoyos (Cáceres) en la categoría de monumento. «Con el fin de dar continuidad al expediente -se explica-, se elabora una memoria técnica por la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural de 21 de marzo de 2017, que hace preciso establecer las siguientes consideraciones»

Unas líneas más abajo se recogían dos consideraciones básicas que justificaban la resurrección del expediente más de tres décadas y media después. La primera alude a la necesidad de «modificar la ortografía de la denominación del bien, entendiendo que la forma correcta es 'Buen varón'». Es decir, con 'v' y no con 'b'. Con 'v' es una persona del sexo masculino y con 'b' es el poseedor de un tipo de título nobiliario, al margen de otras acepciones de uso más minoritario recogidas por el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

La clave está en el nombre del inmueble: iglesia del Buen Varón, y no del Buen Barón

Ni límites ni inventario

«Esta advocación -se aclara ahora- hace referencia a un antiguo benefactor, y por otro lado, la iglesia parroquial de Hoyos es nombrada de este modo en la bibliografía existente sobre la misma». La segunda consideración se refiere a la «ausencia en la resolución del 5 de agosto de 1982 de una descripción de la iglesia parroquial del Buen Varón y de los bienes muebles vinculados a esta, no habiendo tampoco una delimitación escrita o gráfica del bien incoado». Es decir: hace 36 años no se especificó donde empezaba y terminaba la iglesia, sus terrenos, y tampoco se hizo un inventario escrito o fotográfico de los bienes contenidos dentro de esa superficie.

Subsanadas estas dos deficiencias, se procede a incoar expediente de nuevo, esta vez para modificar y complementar el iniciado ese verano en el que España asistía al fracaso de su selección futbolera en el primer y único mundial de fútbol que se ha celebrado hasta la fecha en el país.

Según el expediente ahora reabierto, y que concluirá con la declaración del inmueble como BIC, lo que en teoría le garantiza cierto nivel de protección, «la iglesia parroquial del Buen Varón es un elemento singular relevante y de valores incuestionables dentro de la arquitectura religiosa extremeña». «De especial interés -se destaca- es su portada principal, una de las escasas muestras del tardorrománico en nuestra región». «En su dilatada historia constructiva -continúa el texto oficial-, participaron primeras figuras del panorama artístico del momento, como, casi con toda seguridad, el insigne arquitecto Pedro de Ybarra». «Igualmente -sigue-, la iglesia de Hoyos custodia bienes muebles de indudable valor, como la imagen de Nuestra Señora del Buen Varón, una de las tallas marianas más antiguas de la comunidad, o el magnífico retablo mayor, vinculado al taller de los Churriguera».

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