La balsa rota que anegó Valverde de la Vera sigue a la espera de una solución

La piscina municipal, esta semana. :: / M.A.M.

La Junta estudia si arreglarla, construir otra o mantener el sistema que abastece al pueblo desde hace tres meses

ANTONIO J. ARMERO Cáceres Viernes, 6 octubre 2017, 23:31

Han pasado tres meses desde la riada, y la foto que mejor resume lo que ocurrió aquel día, la de la piscina municipal de Valverde de La Vera sepultada por el lodo que corrió ladera abajo, no ha cambiado mucho. Ese río de agua marrón procedía de la balsa de la que se abastecía el pueblo, situada unos metros por encima de la cota en la que está el casco urbano. Una fisura liberó los casi sesenta mil metros cúbicos (sesenta millones de litros, el equivalente a 24 piscinas olímpicas llenas) que guardaba, y ese líquido se llevó por delante muros, huertos, coches, farolas, andamios, contenedores, árboles...

Fue el 5 de julio, a primera hora de la mañana, cuando esa piscina estaba todavía cerrada y buena parte de la población dormía. Un detalle, el de la hora, crucial a la hora de explicar por qué el suceso solo causó daños materiales y no personales, más allá del susto colectivo. «En los tres meses que han pasado –resume Nathalie Victoria Deprez, alcaldesa por el PP– se han hecho cosas, pero con algunas de ellas hay que darse más prisa».

Se refiere sobre todo a dos puntos. El primero es el informe de valoración de los daños que el agua causó en propiedades particulares. «De eso dependen las indemnizaciones que tienen que recibir los vecinos, y se está retrasando más de la cuenta, no podemos tardar tanto tiempo en dar respuestas a la gente», plantea la regidora. «Hay personas que el día de la riada se quedaron sin coche, que se han tenido que comprar otro y todavía hoy están esperando a ese informe para recibir la indemnización que les corresponde», plantea Deprez, que se declara «un poco frustrada» por culpa de la lentitud en este trámite burocrático.

Conectados a Villanueva

El otro asunto en el que entiende que hace falta acelerar el ritmo es el de la balsa que se rompió. O mejor: el método para abastecer de agua al pueblo. Tras la rotura, la solución que se tomó fue enganchar a Valverde al embalse del que se surte la vecina Villanueva, ubicado a dos kilómetros y propiedad de la administración regional. «Estamos muy agradecidos a Villanueva, a su ayuntamiento y sus vecinos, pero no podemos estar dependiendo de nadie, necesitamos nuestro propio sistema de abastecimiento», plantea Nathalie Victoria Deprez. «La Junta –continúa– está haciendo lo que puede dentro de sus posibilidades, pero en este tema en concreto tiene que agilizarlo».

La Consejería de Economía e Infraestructuras explica que la balsa no se ha reparado aún «porque los técnicos de la dirección general de Infraestructuras están estudiando una solución definitiva para garantizar el abastecimiento a la población». Añade que manejan tres opciones: repararla, construir una nueva o mantener la solución actual, o sea, el enganche a la conducción que surte a Villanueva de La Vera.

El Gobierno regional hace ver, además, que el hecho de que el depósito que se rompió parcialmente esté ahora igual que hace tres meses no influye en el suministro a Valverde. «En estos momentos –argumenta la Consejería– no hay una urgencia que obligue a adoptar una solución definitiva, porque la Junta aprobó una serie de medidas de emergencia que se pusieron en marcha de manera inmediata tras el incidente ocurrido en julio». Una de estas obras, añade la Junta, fue la mencionada conducción alternativa, que se habilitó «en previsión del descenso de caudal que se produciría en verano en las gargantas del entorno de Valverde».

A pesar de que la balsa no se ha reparado, difícilmente podría darse un episodio como el del pasado verano, pues al estar rota, el líquido no se puede acumular. Para tratar de evitar que el agua de lluvia baje por el monte sin control se están ejecutando las obras de reacondicionamiento del cauce, que según Deprez, «se estima que estarán terminadas a finales de noviembre o principios de diciembre». «Lo que se está haciendo ahora es fundamentalmente restaurar arroyos y limpiar fincas», resume la alcaldesa, que asegura que la Diputación de Cáceres se ha comprometido a que la piscina municipal estará lista para el próximo verano. Otras instalaciones del Ayuntamiento que resultaron dañadas, como el velatorio, han vuelto a su situación previa a la riada, afirma Deprez.

Limpieza de fincas

El arreglo del muro de la piscina, el del cauce y la limpieza de las fincas anejas a él se está realizando con cargo a la Junta, que en su día aprobó una partida de 748.000 euros para estos y otros trabajos.

Por su parte, la Diputación destinó 325.000 euros para intervenir en la piscina y el velatorio, entre otras infraestructuras municipales. Y el Aepsa (Acuerdo para el Empleo y la Protección Social Agraria) habilitó 492.000 euros. De esta cifra se usarán algo más de doscientos mil euros, que servirán para contratar a doce vecinos en paro –no hay más en el pueblo apuntados en el régimen agrario, de ahí que no se cubra la subvención total aprobada, según detalla Nathalie Victoria Deprez.

La tarea de estos vecinos desempleados consistirá en restaurar caminos municipales, adelanta la alcaldesa, que detalla también que la previsión es que empiecen a hacerlo en este mes y que estarán contratados hasta el 30 de junio del próximo año.

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