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250 jinetes y escopeteros se citan en 'La Encamisá' de Torrejoncillo

Imagen de los escopeteros en 2014. :: HOY
Imagen de los escopeteros en 2014. :: HOY
  • Esta fiesta, declarada de Interés Turístico Nacional desde 1974, se celebra en el municipio cacereño cada 7 de diciembre

La fiesta 'La Encamisá', que celebra cada 7 de diciembre el municipio cacereño de Torrejoncillo, tiene previsto congregar este año a 250 jinetes, que portarán farolas, y a otros tantos escopeteros, que descargarán más de 300 cartuchos de pólvora cada uno en honor a la patrona del pueblo, María Inmaculada.

Esta celebración, declarada de Interés Turístico Nacional desde 1974, hará que las calles de la localidad vuelvan a engalanarse nuevamente para «una de las fiestas en las que se vive una emoción indescriptible», según destacó alcalde de Torrejoncillo, Moisés Leví.

El origen de esta celebración se remonta a la Batalla de Pavía, que se libró el 24 de febrero de 1525 entre el ejército francés, al mando del rey Francisco I, y las tropas germano-españolas del emperador Carlos V, en la que un grupo de torrejoncillanos se cubrió con sábanas blancas y se encomendó a la virgen para adentrarse en líneas enemigas sin ser descubiertos en el paisaje nevado.

Según relató Leví, lo que se conmemora en realidad es «una batalla» y de ahí los caballos y las escopetas emulando el ejército, pero la fiesta tiene ahora un cariz religioso en agradecimiento a María Inmaculada que consiguió, según la leyenda, que las tropas españolas lograran su objetivo en esa población italiana.

Así, el acto central será el miércoles, 7 de diciembre, a las diez de la noche, cuando el estandarte de María Inmaculada y la procesión de La Encamisá salgan por las calles del municipio.

Al concluir el acto, la asociación de Paladines de 'La Encamisá' invitará a los asistentes al coquillo, dulce típico de Torrejoncillo, y a un vino de la tierra, en la sede de la asociación de Paladines.

Según ha recalcado Leví, se trata de una fiesta que «transmite una sensación que queda en los visitantes».

Este año se espera la asistencia de unas 10.000 personas, a una localidad de unos 3.400 habitantes que viven «con fervor» esta festividad mariana.

Como contó HOY, miles de personas llegaron a Torrejoncillo el año pasado, donde la localidad cacereña se echa a la calle para celebrar una procesión en la que los caballos son protagonistas. Y es que el 7 de diciembre es el momento que todo hijo de Torrejoncillo tiene grabado a fuego en su calendario, es la jornada más esperada del año.