Hoy

De tres puntos a tres heridos leves

Partido disputado entre el CB Badajoz y el  CP Amanecer en Sierra de Fuentes.
Partido disputado entre el CB Badajoz y el CP Amanecer en Sierra de Fuentes. / Jorge Rey
  • Con 0-2 en el marcador, el Amanecer-Badajoz debe suspenderse en el minuto 87 por una batalla campal entre hinchas de ambos en plena grada

La victoria del Badajoz ante el Amanecer quedó en anécdota por la vergonzosa batalla campal en la que se convirtieron las gradas del Municipal de San Isidro, donde se enfrentaron un grupo de ultras del Badajoz contra aficionados locales. Los incidentes fueron de tal calado que el colegiado Garro Sánchez se vio obligado a suspender el encuentro cuando todavía quedaban tres minutos para su finalización. Viendo que el problema era serio, decretaría el final del choque. La actitud provocadora de los hinchas blanquinegros justo tras anotar su equipo el segundo tanto -aunque por las redes sociales circulan comentarios sobre que la provocación fue mutua- y la poca cobertura de las fuerzas de orden público fueron el detonante para que se produjera la tumultuosa pelea en la que niños, periodistas y aficionados fueron vapuleados con un triste saldo final de tres heridos que, por suerte, no necesitaron ser ingresados.

El técnico del Amanecer, José Romero, condenó enérgicamente los incidentes, así como el dispositivo de seguridad, a su juicio insuficiente pese a que las autoridades estaban advertidas. «Cuando nos metieron el segundo gol, los radicales del Badajoz se giraron y subieron a la grada a por los aficionados locales, sin distinguir entre mujeres o niños. No he visto nada igual en mi vida. Se comportaron como auténticos energúmenos y solo había tres agentes de la Guardia Civil». Desde el equipo de Sierra de Fuentes se critica, además, que los ultras del Badajoz entrasen al campo de San Isidro con navajas y utilizasen otros instrumentos como armas arrojadizas contra la afición local, entre la que no había radicales del Cacereño ni del Mérida. Desde la afición visitante, se apunta que las armas arrojadizas fueron lanzadas desde el lado contrario.

Tanto la cuenta oficial del CD Badajoz en twitter como la de su presidente Pablo Blázquez condenaron ayer unos hechos que empañan la conquista deportiva que supone acaricar prácticamete al líder Cacereño. «Estos hechos empañan la imagen de clubes y ciudades. Es lamentable. Y es deber de todos erradicar esto», escribía el máximo dirigente albinegro. La junta directiva se reúne mañana martes y tiene la intención de analizar lo sucedido, ver algunos vídeos del deplorable suceso y estudiar posibles medidas sancionadoras. No sería la primera vez, pues la pasada campaña se le retiró cautelarmente el carné a un socio por los incidentes en el Nuevo Vivero ante el Azuaga y a otros dos por lo mismo, también en el feudo pacense, ante el Calamonte. La posterior asamblea le levantó el castigo a dos de ellos.

Victoria empañada

En lo deportivo, el Badajoz obtuvo una importante victoria aprovechando el nuevo tropezón del Cacereño acercándose al liderato. Un solo punto distancia al conjunto verde del equipo de Agustín Izquierdo y eso que el Badajoz no realizó su mejor partido y se limitó a cumplir con el guion establecido de sumar tres puntos sin ofrecer demasiado. Bien plantado tácticamente, su portero Isi Jareño apenas sufrió peligro.

En un campo donde tan solo han rescatado los tres puntos los dos primeros de la clasificación, en la primera mitad los blanquinegros presionaron un centro del campo del Amanecer que estuvo bastante timorato. Únicamente un disparo de Manolo tras una falta muy lejana por encima del larguero fue el peligro de los locales. En el minuto 35, Gabri adelantaría a su equipo tras aprovechar un pase desde la banda derecha y, a la media vuelta, desde dentro del área, embolsó el balón para mandarlo a la red y adelantar a los capitalinos en el marcador.

En la segunda mitad, el equipo de José Manuel Romero fue más ambicioso aunque sin poner en peligro la meta defendida por Jareño. En el 55 Ruano pudo sentenciar con un remate de cabeza que se fue desviado. El Amanecer reclamó un derrribo dentro del área a Chavalés que el colegiado no castigó.

Se puso entonces el partido un poco bronco, al tiempo que el colegiado no acertaba a frenar la efusividad con la que se empleaban unos y otros. Un hecho que empezó a trasladarse a la grada. En el 78, en una jugada similar a la del gol, una falta fue botada desde el lateral y el remate de cabeza de Gabri fue detenido por Sergio. Siete minutos después, el hombre que abrió el marcador se encargó de cerrarlo cuando el partido llegaba a su fin, sentenció con el segundo tanto y, en la recta final, los incidentes hicieron borrar todo lo que se había visto sobre el césped.