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«Los árboles no se cortan por capricho, sino por seguridad», asegura el jardinero municipal

Ángel Mariscal, Iñaki Rodríguez y Miguel Quesada. :: MAM
Ángel Mariscal, Iñaki Rodríguez y Miguel Quesada. :: MAM
  • Ángel Mariscal defiende la actuación del servicio de jardinería ante las críticas por la tala de 24 chopos en el colegio Campo Arañuelo

Los chopos del patio de Infantil del colegio Campo Arañuelo se cortaron porque estaban podridos y eran un peligro para profesores y alumnos. Se hizo previa petición del director del centro, Joaquín Sarró; tras una valoración del jefe de los jardineros municipales y de la Oficina Técnica de Obras y con el visto bueno del concejal de Medio Ambiente, Miguel Quesada.

Así lo explicó ayer el propio jardinero, Ángel Mariscal, visiblemente molesto por algunos comentarios que se han hecho dudando de su profesionalidad y la de su equipo, cuando aseguró que está trabajando «como el primer día». Mejor, si cabe, por la experiencia que ha adquirido con el paso de los años, como reconocen los premios concedidos por Ecologistas en Acción y Adenex.

Mariscal recordó que en 1996 hizo un censo de los árboles que existían en el casco urbano de Navalmoral, casi 2.500, de los que 287 eran chopos. Dos décadas después solo quedan 64 porque se han ido cortando por distintos motivos, por estar enfermos o suponer un riesgo, «puesto que se trata de una especie que no es buena como árbol ornamental y menos en terrenos tan arcillosos», añadió.

«Y no se han quitado al azar ni por capricho, como no se quita ninguno, sino por seguridad para no tener algún disgusto», insistió, además de lamentar el daño que esas críticas están haciendo a la imagen de los jardineros moralos.

Con anterioridad el edil de Medio Ambiente, Miguel Quesada, enumeró las plantaciones que se han hecho en lo que va de legislatura en distintos puntos, en colaboración con varias entidades y a través de programas concretos. Como el Ecocentros, con el instituto Augustóbriga, con el que se plantaron unos 1.500 ejemplares de encinas, robles o alcornoques en la dehesa boyal y la charca Mayen; 300 alcornoques y encinas con los Plantabosques de Adenex; un centenar más en la carretera Nacional V o 70 en el entorno de la cantera de la carretera de Millanes con motivo del Día del Árbol y la Diversidad.

«Los datos están ahí, frente al arrebato ecologista que le ha dado al PP, el partido de los hilillos de plastilina del 'Prestige' o de los impuestos al sol», apuntó.

Sorprendente e irrisorio

Antes de las explicaciones técnicas se produjeron las reflexiones políticas del portavoz municipal, Iñaki Rodríguez, de quien los populares iban a pedir la dimisión si no ofrecía respuestas sobre los árboles talados y las plantaciones hechas.

«Pedir una dimisión por esto es sorprendente e irrisorio, porque yo no estoy imputado por ningún delito, como sí lo están muchos en su partido, dijo. Pero es evidente que han aumentado el tono y la crispación, utilizando cualquier cosa para denigrar al equipo de gobierno en lugar de trabajar por Navalmoral, siguiendo una estrategia con la que no están de acuerdo ni sus propios votantes. O no aceptan que ya no gobiernan o el señor Vega -secretario local del PP- tiene ansia por hacerse famoso rápidamente a toda costa, pero no por trabajo y responsabilidad».

Asimismo aclaró que cuando manifestó que no sabía lo que había ocurrido con los árboles del Campo Arañuelo es porque «no sabe todo lo que pasa en el Ayuntamiento y en el pueblo"» y porque, además, confía plenamente en el servicio de jardinería, «como hacían el señor Mateos o Miguel Ángel Sierra», preguntándose que cómo se puede pedir una dimisión «por confiar en los trabajadores municipales».