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Condenan a Pasoliva a dos años de multa por verter aguas residuales a un arroyo

  • El Juzgado también ha inhabilitado a esta aceitunera para obtener subvenciones y ayudas públicas

El Juzgado de lo Penal de Plasencia ha condenado a la empresa aceitunera extremeña Plasoliva S.L., de Eljas (Cáceres) por el delito de verter sin permiso aguas residuales procedentes de su actividad a un arroyo, lo que alteró sustancialmente la calidad de las aguas.

Según ha afirmado hoy en una nota Ecologistas en Acción de Extremadura, que ha actuado como acusación popular, el Juzgado ha condenado a la empresa a la pena de dos años de multa.

También la ha inhabilitado para obtener subvenciones y ayudas públicas, contratar con el sector público y gozar de beneficios e incentivos fiscales o de la Seguridad Social durante cinco años.

Asimismo, ha condenado a su representante legal, Carmelo Torres Muñoz, a la pena de prisión de dos años menos un día e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo.

El colectivo ecologista ha explicado que la empresa se dedica a actividades relacionadas con el aderezo de la aceituna, para lo que cuenta con una balsa de evaporación en la que se depositan los residuos sobrantes de su actividad.

El contenido de la balsa está conectado con el exterior mediante tubos o colectores, uno de los cuales desemboca en una charca cercana situada en la Finca de Lagar de los López, que sirve de abrevadero de ganado, y otro en el conocido como Arroyo de la Vega.

Según Ecologistas en Acción, el Juzgado considera probado que Plasoliva, tras seguir órdenes de su representante legal, decidió verter las aguas residuales procedentes de su actividad a través de ambos colectores, "de manera que, en distintos momentos del día, corrientes descontroladas de agua contaminada iban a parar al cauce del arroyo y de la charca".

Asimismo, desde el día 12 de agosto de 2011, fecha del primero de los vertidos, varios ejemplares de cabras de un ganadero, propietario de la finca colindante donde se encuentra la charca, que les sirve de abrevadero, ingirieron el agua y murieron poco después con síntomas compatibles con la intoxicación por sal procedente de los residuos depositados en el agua a través de los colectores.

Igualmente, se ha declarado probado que la empresa realizaba tales emisiones con infracción de la normativa reguladora del dominio público hidráulico, por lo que la Confederación Hidrográfica del Tajo incoó con respecto a la misma "múltiples expedientes infractores".

En fechas de 16 de agosto y 6 y 10 de octubre de 2011, la Guardia Civil (Seprona) y la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) tomaron diversas muestras de las aguas contaminadas.

Los ecologistas han destacado que Plasoliva "alteró sustancialmente la calidad de las aguas con sus vertidos, lo que produjo la presencia de elevadas concentraciones de cloruros en disolución, que "tienen diversos efectos nocivos que suponen un grave riesgo para el equilibrio de los sistemas naturales".

A todo esto se une el agravante de que la empresa carecía tanto de autorización administrativa para efectuar vertidos de aguas residuales al dominio público hidráulico como de la preceptiva autorización medio ambiental unificada para el ejercicio de dicha actividad, ha subrayado el colectivo ecologista.

Tras mostrar su satisfacción por la sentencia condenatoria, Ecologistas en Acción ha lamentado que la pena haya tenido que ser rebajada al aplicarse un atenuante por dilaciones indebidas en el procedimiento judicial, ya que las diligencias judiciales comenzaron en 2011 y hasta junio de 2016 no se celebró el juicio oral.

"Todo esto demuestra, una vez más, que en este país a las empresas contaminantes les interesa más contaminar que adoptar medidas para evitar la contaminación, ya que les resulta más barato", ha afirmado.

De hecho, la organización ecologista ha presentado nuevas denuncias contra la citada empresa por realizar otros vertidos de similares características.