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Más de 50 locales comerciales del centro de la ciudad están cerrados

  • Algunas de las causas son los cambios de hábito y la marcha de vecinos a otros lugares

Un paseo por el centro de la ciudad supone no solo ver monumentos y calles llenas de historia, sino también numerosos locales comerciales cerrados. Solo, en esa zona céntrica del municipio, hay contabilizados más de medio centenar. Algunos llevan años sin ocuparse. Otros se han vaciado hace poco tiempo. Expertos consideran que ese número ha aumentado en los últimos años.

Una de las vías más significativas es la calle Tiendas. Al menos, tiene diez espacios que están sin abrir. Otra prueba es la calle Sillerías. En la actualidad, esta vía cuenta con más locales de hostelería que tiendas. También llama la atención Margarita de Iturralde. Estas y otras vías aledañas eran, hace años, una referencia para el comercio. Ahora, muchos de sus escaparates se han quedado sin vida.

Las causas pueden ser varias. Personal de una gestoría asegura que las tendencias en las compras han cambiado. Considera que Trujillo ya no es el centro comercial de la comarca, porque las distancias se han acortado y los vecinos se desplazan a lugares donde hay más oferta, como Don Benito y Cáceres. También está Internet. Todo ello hace que haya menos actividad comercial, lo que provoca que no se abran negocios.

Este personal opina también que es un problema la incertidumbre económica. Reconoce, igualmente, que los alquileres en la ciudad trujillana están altos. Sin embargo, cree que no sería un problema si hubiese mayor consumo en la ciudad. Otra compañera asegura que el gran inconveniente es que los vecinos de Trujillo no compran en la ciudad

Fuentes de una empresa relacionada con el sector de la inmobiliaria destaca que el comercio del municipio está muy disperso. Sostienen que no existe una zona específica donde se pueda encontrar de todo. Por tanto, una alternativa sería la creación de un centro comercial abierto. Un empresarios apunta que la mayoría de los negocios que están en la plaza Mayor o junto a ellas vive del turismo «y ya hemos probado de todo». También aporta otro factor. Sostiene que la falta de aparcamiento durante años ha perjudicado a los negocios. No faltan los que opinan que el escollo es el precio de los alquileres.

Aunque hay tiendas que se cierran, también hay algunos que se abren. En este caso, se trata de un joven que ha iniciado hace poco un nuevo negocio. Apunta que los mayores inconvenientes han sido los trámites y las pegas que se ponen desde la Administración.

A pesar de los problemas, fuentes municipales explican que existe cierto movimiento de emprendedores, con la idea de poner en marcha una iniciativa empresarial. «Las consultas no paran», añaden. Reconocen que algunos de los problemas pueden ser la falta de demanda, la falta de financiación, negocios sin actualizar y el cambio de hábitos.