Hoy

Rinden homenaje a las víctimas del accidente laboral del Salto de Torrejón de 1965

fotogalería

Trabajos de rescate en la presa tras el accidente / HOY

  • Casi nadie en los saltos de Torrejón se cree los 54 muertos de la versión oficial y se estima que fueron más de un centenar las personas fallecidas o desaparecidas

El Mirador de la Curva de la Malavuelta, en terrenos del Parque Nacional de Monfragüe, ha acogido hoy un homenaje a las personas que fallecieron o desaparecieron como consecuencia del accidente laboral ocurrido el 22 de octubre de 1965 en las obras de construcción de la presa del Salto de Torrejón.

Más información

El acto simbólico con motivo del 51 aniversario de la tragedia se ha celebrado esta mañana y está organizado por los Amigos del Poblado del Salto de Torrejón, con el objetivo de recordar a las víctimas y favorecer el contacto entre sus familiares y amigos.

Los hechos se remontan a 1959, cuando comenzaron a construirse las presas del Tiétar y del Tajo, situadas a 50 metros de distancia la una de la otra.

Su objetivo era el aprovechamiento de las aguas el río Tajo y uno de sus afluentes, el Tiétar, mediante el trasvase, desde ambos ríos a través de un túnel, hacia una única central hidroeléctrica generadora de energía eléctrica.

Las presas eran construidas para Hidroeléctrica Española por la empresa Agromán y en ella trabajaban más de 4.000 obreros, en su mayoría procedentes de los pueblos limítrofes, como Trujillo, Jaraicejo, Monroy, Serradilla, Arroyo de la Luz, Almaraz o Malpartida de Plasencia, entre otros.

El otoño de 1965 fue muy lluvioso, especialmente los días anteriores al 22 de octubre, por lo que en esas fechas se forzó hasta el límite la capacidad del embalse para probar los aliviaderos.

Pese a que las obras estaban ya muy adelantadas, el día 22 de octubre de 1965 se produjo el accidente laboral más grave de Extremadura, ya que uno de los aliviaderos no resistió la presión y cedió la rejilla de una compuerta del mismo.

Se inundó el túnel o canal que unía ambas presas y canales adyacentes y el agua se precipitó con gran fuerza sobre el lecho seco del río y se llevó por delante a todas las personas que trabajaban en el túnel y canales.

En el momento del accidente se encontraban trabajando en el túnel unos 50 obreros y otros tantos con maquinaria en el lecho seco del río.

Como consecuencia del fatal accidente fallecieron un gran número de trabajadores, oficialmente 54, pero se estima que fueron más de un centenar las personas fallecidas o desaparecidas.