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José Rojo solo piensa en su vuelta al ruedo, tras la cogida en Cenicero

José Rojo en una de sus faenas esta temporada. :: Antonio Pérez
José Rojo en una de sus faenas esta temporada. :: Antonio Pérez
  • Quiere acortar los plazos dados por los médicos para estar listo para los festejos del día 14

El trujillano José Rojo sigue con pie firme para cumplir su sueño de ser figura del toreo. En ese camino y tras llevar una exitosa temporada, ha tenido que parar unos días por culpa de una cogida en la novillada en la población riojana de Cenicero. Fue en su primer toro. «Me pudo partir la rodilla y, al final, se ha quedado en una rotura de fibras en los gemelos», explica el joven novillero. Tras trasladarle a la enfermería, a Rojo le hubiese gustado volver a la plaza para entrar a matar, pero los sanitarios no le dejaron.

A pesar del percance, se encuentra ilusionado en su casa, rodeado de familiares y amigos. Ha tenido numerosas llamadas y mensajes de apoyo de aficionados, tanto de Trujillo, como de otras localidades. Por ello, se siente agradecido. Ya solo piensa en la recuperación. Los médicos le han dicho que debe estar parado, al menos, 20 días. Sin embargo, este joven se ha marcado otros objetivos. «Quiero acortar plazos para estar listo para el día 14 porque tengo un festival bastante importante». Se trata de los festejos de Ólvega, en Soria, donde estará el matador Iván Fandiño, «que le tengo un gran aprecio y admiración», explica. Con esa miras, José Rojo comenzará con la rehabilitación ya el lunes. A pesar de la lesión, asegura que no está parado y, al menos, ejercita la parte superior del cuerpo.

Hasta este parón de unos días, este novillero ha tenido muy buenas tardes de toreo, con el aplauso del público. Uno de sus grandes triunfos fue en Plasencia, donde consiguió cortar tres orejas y salir por la puerta grande. Además, ha toreado en Malpartida de Plasencia, en Zorita, en la Cumbre y en Casar de Cáceres, cortando un total de cinco rabos y 12 orejas. Por tanto, cree que el trabajo se ha hecho bien. Fuera de la región también ha toreado en Castilla la Mancha, en la Rioja y en el País Vasco, obteniendo, igualmente, grandes resultados.

Cree que su toreo ha evolucionado y eso se nota en que tiene más confianza con el capote, con la muleta y con la suerte de banderillas. «Me siento más seguro y eso lo intento transmitir al público». La respuesta de los aficionados no puede ser mejor.

Una vez que se recupere de esta cogida, volverá al albero y continuará con la temporada taurina, que suele durar hasta octubre. Después, seguirá con su formación en la Escuela Taurina de Madrid, con grandes maestros del toreo, añade.