Valentín Guerrero: «La Virgen de la Estrella es mi mejor clienta»

Valentín Guerrero junto a la Virgen de la Estrella. :: a. m. m./
Valentín Guerrero junto a la Virgen de la Estrella. :: a. m. m.

El peluquero arregla el pelo de la patrona de Los Santos de Maimona desde hace 47 años

ANA M. MAGRO

Valentín Guerrero cumple este mes de septiembre 74 años y se ha dedicado a la peluquería desde que tenía 13 años. Aunque ya está jubilado, Guerrero continúa ejerciendo su profesión, puesto que es el peluquero oficial de la Virgen de la Estrella, la patrona de Los Santos, a la que peina desde hace 47 años.

«Hice la promesa de que mientras yo pueda y las fuerzas me lo permitan, le haría las pelucas y peinaría a la Virgen de la Estrella», dice Guerrero, quien hace pocos días, poco antes de comenzar las fiestas en su honor, le puso la peluca que lucirá durante este año.

Valentín Guerrero cuenta que antes de trasladarse a Los Santos trabajaba en Puebla de Sancho Pérez. Allí tenía algunas clientas santeñas, entre ellas Carmen López-camarera de la Virgen-, que iba todas las semanas y siempre le animaba a que se instalara en Los Santos. Finalmente en marzo de 1971 abrió su peluquería en este último pueblo.

Fue entonces cuando su clienta Carmen López llegó con una peluca de la Virgen para que la arreglara de cara a la celebración de sus fiestas. «Algo que era muy complicado, como le dije, porque en 15 días que era lo que faltaban para las fiestas no daba tiempo. Además que el estado de la peluca era muy malo», recuerda.

Pero no se dio por vencido. «Pedimos una peluca nueva a León, la deshicimos y la pusimos en el casco original, Conchi -su mujer- y yo trabajábamos hasta de noche, pero llegó a tiempo y Carmen, que esperaba que sólo peinara los tirabuzones de la vieja peluca se llevó una gran sorpresa al verla». Ese año Valentín, que le regaló la peluca a la Virgen de la Estrella, se la pondría por primera vez.

Valentín guarda muchas anécdotas. Entre ellas recuerda que la Virgen estuvo con los rulos puestos en tres días en su ermita. «Estrenó una peluca para su Coronación, yo -relata sonriendo- ya había notado que los tirabuzones eran grandes para la cara de la Virgen, y así se lo comuniqué a las camareras, que en un principio no se atrevieron a que los hiciera más pequeños porque decían que iban a verla extraña».

Pero un asesor de imagen también se percató del detalle a dos días de la Coronación y se lo dijo a las camareras, que finalmente accedieron a hacer más pequeños los tirabuzones. Pero la única solución era ponerle unos rulos porque la peluca ya estaba colocada. «Allí mismo se los coloqué y con ellos estuvo tres días... Ella estaba en su casa, como lo estaría cualquier mujer , y por eso todos los que la visitaron esos días lo comprendieron», señala Guerrero.

«Para mí supone una alegría inmensa y mucha satisfacción peinar a la Virgen de la Estrella. Cada vez que le voy a colocar la peluca, aunque ya menos, aún tiemblo, me emociono. Además, la Virgen es mi mejor clienta, nunca se queja», cuenta orgulloso.

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