Una garbanzada y el entierro de la sardina para poner fin al carnaval de Villafranca

La garbanzada la hicieron Pedro y Mané, el dúo de La Estrébede. /
La garbanzada la hicieron Pedro y Mané, el dúo de La Estrébede.

ANTONIO ORTIZ

El lunes se cerraban cuatro días en los que no ha faltado de nada: desde la magia y el color hasta la alegría y el bullicio, pasando por el buen comer y beber. El lunes acabó convirtiéndose en una jornada repleta de actividades que fueron muy secundadas por los ciudadanos. Desde el año pasado, el lunes de carnaval volvió a ser lunes de comida de convivencia, y en esta ocasión, una garbanzada realizada por Pedro y Mané, el dúo de La Estrébede, tuvo bien alimentados a los asistentes. La tradicional 'comida de mediodía' regresaba con toda su fuerza y brillantez. La tarde se dedicó a los pequeños.

Para poner punto final se 'celebró' el entierro de la sardina, que partía a las ocho de la tarde del ayuntamiento, acompañado de la charanga Tropican, y de las comparsas y personas a nivel particular que quisieron acompañar a la sardina y llorarla en su despedida en el sitio de costumbre del Parque de la Constitución, donde la sardina, que un año más había sido elaborada en el Centro de Aprosuba 13, fue quemada al son de la música de carnaval y bajo la atenta mirada del séquito carnavalero. En la carpa se entregaron los premios y actuaron los premiados para poner el broche de oro final a un carnaval lucido y concurrido.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos