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Valdelacalzada celebra su fiesta de las flores

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La Plaza de España decorada con flores de plástico.

  • Este pueblo pacense de colonización se viste de gala en su fiesta más popular, que tiene al árbol frutal florecido como protagonista

  • Calles, ventanas y balcones se engalanan con flores de plástico reciclado, hechas a mano, que se convierten en uno de los elementos más llamativos para los visitantes

Llega el mes de marzo y, con él, su particular olor a primavera. Aunque la estación empieza oficialmente el día veinte, existen lugares en Extremadura donde parece que el invierno se fue de allí hace meses. Uno de ellos es Valdelacalzada. Situado a unos 30 kilómetros de Badajoz, este pueblo de colonización de las Vegas Bajas del Guadiana prepara sus mejores galas en esta época del año. La localidad cuenta con un millar de hectáreas donde se cultivan ciruelos, nectarinos, melocotoneros y perales, que, desde finales de febrero, anuncian que esta zona de regadío vivirá una atractiva antesala a la primavera. La floración es el eje central de Valdelacalzada en Flor, una fiesta que se ha consolidado con el paso del tiempo, y que este año celebra su decimocuarta edición.

Las Vegas Bajas no tienen el terreno montañoso del norte cacereño, pero Valdelacalzada dispone de dos miradores artificiales -uno cerca de la acampada municipal y el otro en las casas aisladas- desde los que se puede contemplar sus paisajes con gran amplitud. La altura de los mismos permite observar verdaderos mantos de colores naturales en estas fechas. Aunque, sin duda, la mejor opción para los visitantes es recorrer a pie los surcos de las parcelas arboladas en los alrededores del pueblo. Y es que no hay nada mejor que observar de cerca el estallido de la naturaleza en todo su esplendor.

Un espectáculo para ver, oler y tocar

El objetivo de esta fiesta es poner en valor el espectáculo que ofrece la floración en la zona, donde los sentidos viven una de sus experiencias más gratas. Esta época refleja el esplendor de colores que ofrece el paso previo al nacimiento del fruto con los colores rosa y blanco como protagonistas.

Aparte de la floración del campo, los vecinos de Valdelacalzada trabajan durante varios meses para decorar el municipio y hacer atractivo cada rincón del mismo. Calles, ventanas y balcones se engalanan con flores de plástico reciclado, hechas a mano, que se convierten en uno de los aspectos más llamativos para los visitantes. Los turistas acuden al municipio llamados por la naturaleza y atraídos por la explosión de colores, sabores y olores.

Detrás de toda la decoración está el trabajo de un grupo de mujeres que cada tarde, desde enero, se encargan de hacer las miles de flores que adornan el pueblo. "Es incalculable el número de flores que podemos llegar a hacer cada año en el taller", cuenta Blanca. Allí se toman el café y, entre flores de plástico de colores, animan las tardes grises de invierno.

Una fiesta para todos los públicos

La XIV edición de Valdelacalzada en Flor presenta un amplio programa de actividades que se desarrollará desde el sábado 11 de marzo hasta el 2 de abril. Folclore, una feria de artesanía, rutas de senderismo y una media maratón, se han convertido en los principales atractivos de esta fiesta. Además, rutas escolares, un torneo de pádel, concursos y exposiciones completan la programación.

El alcalde del municipio, Pedro Noriega del Valle, señala que la participación vecinal es fundamental en esta celebración. "Valdelacalzada en Flor ya es una fecha de identidad para todo el pueblo que, además, se traduce en el principal motor del turismo", destaca.

La fiesta de la floración se ha convertido en un acontecimiento social para los vecinos de la localidad y una parada inolvidable para los que se acercan a disfrutar de este fenómeno natural.